jueves, 28 de febrero de 2013

Elba y las obras torcidas del PRI

Anda recto y no acabarás torcido.


Francisco Rubio Bermejo




Uno a veces amanece con la idea de que algo en la vida cambiará de la noche a la mañana, pero que si eso sucede será para que todo siga igual. Y hoy es uno de estos días para mi. Y es que al leer el periódico matutino me enteré de que han arrestado a Elba Esther Gordillo bajo el cargo de "operaciones con recursos de procedencia ilícita". Y si bien eso es un cambio "repentino", pienso que detrás de la "operación" de limpieza magisterial, resulta evidente que el PRI trata de deshacerse de posibles opositores peligrosos y de evitarse problemas políticos ahora que está en el poder. Y eso es algo que sucede para que todo siga igual. Igual que hace 18 años. Igual que hace más de 70 años cuando el PRI inició la época conocida como "La Tiranía Perfecta".


Porque por un lado es evidente que el gremio magisterial tiene un problema de fondo, que se traduce en una verticalidad impresionante a la hora de adecuarse a los cambios que requiere la sociedad mexicana en el tema de educación (que tanto nos golpea y que como país nos tiene sumidos en un estado de ignorancia institucionalizada). Es evidente, dentro de este punto de vista, porque en el pasado reciente el SNTE ha promovido prácticas deleznables como la heredabilidad de plazas magisteriales y hasta su venta indiscriminada. Es evidente porque el magisterio ha permitido que una lideresa como Elba Esther Gordillo se convierta en una especie de Tlatoani magisterial, vitalicio y todopoderoso.


Entonces, bajo este punto de vista, es correcto acabar con estas prácticas, para lo cual sería también correcto cortar la cabeza de este Sindicato. También resulta correcto mandar un mensaje a toda la "nata" de funcionarios y líderes corruptos que ahoga al país, que rezaría algo así como "NO HAY IMPUNIDAD".


Pero por otro lado, si analizamos la impresionante trayectoria de doña Elba, nos daremos cuenta de que sus excesos, sus posturas, sus prácticas y las de su Sindicato no son otra cosa que el resultado de años y años de una política auspiciada y fomantada abiertamente por el PRI. Veamos algunos de los hitos en la carrera política de Elba Esther dentro del PRI:



  • Su carrera en el SNTE inició en 1970, cuando también se afilia al PRI, bajo la tutela de Carlos Jonguitud, entonces dirigente magisterial. Fue diputada federal y luego fue nombrada secretaria de Finanzas del Comité Ejecutivo Nacional del SNTE.
  • En 1989 vuelve a se electa diputada federal, al tiempo que fue secretaria de Organización del CEN del PRI.
  • El 1 de septiembre de 1987 le corresponde a Elba Esther Gordillo responder al Quinto Informe de Actividades del presidente Miguel de la Madrid. Entre 1988 y 1989 fue delegada en la Gustavo A. Madero y ese mismo año asume la dirigencia nacional del SNTE.
  • Después de entrevistarse con el presidente Carlos Salinas de Gortari, el líder del SNTE, Carlos Jonguitud Barrios, renuncia al gremio. Elba Esther Gordillo es designada como nueva secretaria general del sindicato más numeroso de América Latina, quien al asumir el cargo declarara: “No permitiremos que el sindicato sea un botín de nadie, de nadie. No habrá reelección. Los estatutos no lo permiten”.
  • Entre 1998 y 2001 funge como presidenta del Comité Nacional de Acción Política del SNTE, y un año después es electa Secretaria General del PRI, a pesar de las acusaciones en su contra de operar en contra de ese partido y a favor del virtual candidato del PAN a la presidencia, Vicente Fox.
  • En 2000, al aproximarse las elecciones presidenciales, pese a seguir siendo priista, se acercó al candidato del PAN y posterior presidente Vicente Fox, así como a su esposa Martha Sahagún.


¿Esta carrera política es única en México? Por supuesto que no. Es un reflejo de lo que antes fue uno de los hombres más poderosos de la política sindical en México. Me refiero al casi eterno Fidel Velázquez. Al frente de la Confederación de Trabajadores de México, falange laboral del Revolucionario Institucional, Don Fidel, quien fue socio fundador del PRI, solía ser quien "destapaba" candidatos presidenciales por aclamación. Su influencia era imposible de soslayar, y sólo la muerte lo alejó de las esferas políticas de México. Según asegura el escritor mexicano Antonio Velasco Piña, fue uno de los cinco líderes políticos que formaron la sociedad secreta conocida como El círculo negro que gobernó México de forma autoritaria de 1929 a 2000. Su instrumento fue el Partido Revolucionario Institucional. Un dato interesante es que estuvo al frente de la CTM durante 60 años, desde 1937 (año en el que desplazó a su ala más izquierdista encabezada por Vicente Lombardo Toledano) hasta su muerte en 1997.


No me cabe mucha duda de que Elba hubiese querido seguir los pasos de Don Fidel. Pero el SNTE no es la CTM, y aunque el gremio del magisterio tiene mucho más relevancia que el de los "obreros", sus constantes pugnas internas (CNTE) no le daban la unidad que la maestra necesitaba. Y otra cosa más que la separaba de Don Fidel: al menos este último no hacía tanta ostentación de sus malas artes; no se exhibía en el extranjero, ni en yates, ni en aviones, ni en residencias de lujo. Permanecía en la penumbra hasta que era el tiempo de saltar a los reflectores. Lo que yo llamo un "dinosaurio eficiente". Una cosa más: Elba traicionó al PRI al establecer acuerdos con FCH en tiempos electorales, y eso en política no se perdona.


Sean cuales fuesen las motivaciones de la maestra, lo que es muy cierto es que la escuela de la que egresó hace más de 40 años es la que ahora la pone tras las rejas. El creador se deshace de su torcida creación.


Muy bien, digo yo, que el gobierno actual ajuste lo desajustado. Lo que queda por ver es si Peña Nieto y su gobierno actuarán con la misma eficiencia en contra de otros personajes turbios de la política mexicana: Yarrington, Moreira, Romero Deschamps, Napito, y muchos más que bajo la protección del PRI y de políticos encumbrados de otros partidos hacen y deshacen a su antojo para enriquecerse y favorecer el esquema que les creó. Aunque mucho me temo que estas acciones de "justicia" se realizan para que todo siga igual.


Imagen de entrada, caricatura de Chavo que representa a la maestra y su operación a favor de FCH.

jueves, 21 de febrero de 2013

¿Qué sabemos sobre el meteoro de Rusia?

Tremendo contraste entre el crepitar del fuego en su comienzo y la paz de la ceniza. 


José Luis Coll 


Desde Scientific American 
Por John Matson 
Traducción: KC



Un sorpresivo meteorito que ingresó a la atmósfera por el centro de Rusia iluminó los cielos, rompió las ventanas de los edificios y lesionó a más de 1,000 personas en Chelyabinsk y sus alrededores, una ciudad de 1.1 millones de habitantes. Se piensa que el objeto entrante fue un asteroide pequeño y no había sido descubierto antes del impacto. Pero desde las primeras horas los equipos de búsqueda se lanzaron a recoger posibles fragmentos del meteorito, y los investigadores de todo el mundo están luchando para averiguar lo que pasó. Scientific American contactó a Margaret Campbell-Brown, profesora en el Grupo de Física de meteoros en la Universidad de Western Ontario, para obtener la información más reciente.


[Una transcripción editada de la entrevista a continuación.]


¿Qué sabemos, hasta ahora, sobre lo que causó la bola de fuego sobre Rusia el 15 de febrero?


De hecho, desde ese día se le detectó en al menos dos estaciones de infrasonido. Los infrasonidos son ondas de sonido de muy baja frecuencia, que son producidos, por ejemplo, durante fuertes explosiones. Existe una red mundial de sensores de infrasonidos, cuyo propósito es detectar explosiones nucleares en la atmósfera. Es parte integral del Tratado de Prohibición de Pruebas [Nucleares]. Dos de las estaciones más cercanas de esta red, que están en Rusia, detectaron este evento tan grande desde el inicio.


Por lo tanto, a partir de eso, sabemos que la energía de la explosión fue cerca de 300 kilotones de TNT equivalente. Así que fue una explosión muy, muy poderosa. Fue la mayor explosión de un meteorito que hemos visto en la atmósfera desde el impacto de Tunguska en 1908.


Sabemos que el meteoro duró unos 30 segundos. Entró en la atmósfera en un ángulo muy bajo, por lo que duró mucho tiempo. El objeto se movía a unos 18 kilómetros por segundo, que es alrededor de 65,000 kilómetros por hora, lo cual es típico de una velocidad de asteroides.


A partir de la energía del impacto, pensamos que su tamaño era de unos 15 metros, por lo que sería el objeto más grande que haya caído a la Tierra desde el impacto de Tunguska, hasta donde sabemos; no hemos registrado un objeto más grande desde entonces. Tenía una masa de probablemente alrededor de 7,000 toneladas métricas, lo que lo hacía un objeto muy grande.


Seguramente se enteró que la Academia de Ciencias de Rusia emitió un comunicado con una estimación más baja para el tamaño del objeto, algo en el rango de unos pocos metros, lo que produjo una explosión de unos pocos kilotones.


Cierto. Es la parte más incierta de los cálculos, pero yo estaría muy sorprendida si fuera inferior a 100 kilotones. Fue un evento muy, muy grande. Y el hecho de que hubo tantos daños al nivel del suelo apoya la conclusión de que la energía era alta. Se necesita una gran cantidad de energía para romper las ventanas de la forma en que fue observado.


¿Hay alguna razón para sospechar que se trataba de algo más que un asteroide?


Un asteroide es sin duda el sospechoso más probable. El tamaño del mismo, la velocidad a la que viajaba, y así sucesivamente; todo apunta a un asteroide. El hecho de que explotó en la atmósfera implica que era probablemente un asteroide rocoso, tal vez un tipo condritas, por ejemplo, en lugar de algo de hierro, porque las cosas de hierro son más fuertes y tienden a llegar a la tierra, donde liberan su energía.


¿A dónde se fue la mayor parte de la energía liberada por este objeto cuando se abrió camino a través de la atmósfera?


En este caso el destino final, que parece haber sido el mayor depósito de energía, estuvo en alguna parte de la atmósfera entre 15 y 20 kilómetros de altitud. La bola de fuego probablemente se inició a una altura significativamente mayor, quizás 50 kilómetros, pero la mayor parte de la energía se depositó aparentemente durante esta última explosión inferior en la atmósfera.


¿Es posible que si este meteorito hubiese caído en el océano en lugar de sobre una zona poblada, no se habrían enterado del suceso?


Desde luego que se habría sabido. El TPTP, Tratado de Prohibición Total de Pruebas, constantemente está monitoreando grandes explosiones en la atmósfera, y esta fue lo suficientemente grande que sin importar dónde se produjera sobre la Tierra habría sido detectada por el arreglo del TPTP.


Usted mencionó que este evento se presentó en dos sensores TPTP cercanos. ¿Es posible que la explosión fuese registrada por otras estaciones?


No todos los sensores están tan alineados para obtener estos datos. Estamos tratando de obtener datos de otros sensores. Me sorprendería si no hubiese datos sobre otros sensores porque se trataba de una onda muy poderosa, y yo esperaría su propagación a una distancia muy grande porque el infrasonido puede viajar muy lejos en la atmósfera. Pero no tenemos datos de otras estaciones todavía (Actualización. A la fecha se tienen datos de 17 estaciones).


¿Con qué frecuencia deberíamos esperar para ver un evento como este?


En el intervalo de tamaño de 15 metros, creemos que ocurre aproximadamente cada 50 años. Ya han pasado más de 100 años desde que hemos visto algo de este tamaño, pero estadísticamente ocurre aproximadamente cada 50 años.


Si tenemos en cuenta todas las áreas de la Tierra que están deshabitadas -los océanos, los casquetes de hielo, desiertos, etcétera- es muy sorprendente que esto haya sucedido en un área tan poblada. Fue muy desafortunado.

lunes, 4 de febrero de 2013

Historias de estudiante: El anulado examen de Química

La sospecha debería inducir al examen, nunca a la decisión.


B Feijoo




En este año estaré publicando algunas historias basadas en hechos reales, que datan de mi época de estudiante y que están relacionadas con ciencia, escepticismo y humor. Esta que da inicio a la serie sucedió mientras cursaba el segundo año de preparatoria, casi al final del 1er semestre. Los nombres de los personajes han sido cambados ligeramente para proteger a los inocentes.


* * *


Corría el tiempo en el que en la escuela donde estudié la preparatoria, los exámenes se llevaban a cabo colectivamente en una especie de gimnasio que además servía como auditorio, acondicionado con sillas individuales para cada alumno y separadas unos 2m entre ellas. Durante ese ciclo entraron varios compañeros de nuevo ingreso, entre los que estaba la muy llamativa Dinorah. Esta nueva compañera sobresalía por varias razones, que enumero a continuación.



  1. Sin ser muy bonita, era muy, muy esbelta, excepto en la zona del torso, en la que su esbeltez se tornaba en un par de curvas muy, muy prominentes y sobresalientes.
  2. Era muy, muy frívola y coqueta.
  3. Vestía siempre de mini, mini faldas y se maquillaba de manera muy, muy llamativa.
  4. Estaba muy, muy poco interesada en estudiar.


Dicho lo anterior, con todo el respeto que podría merecer en la actualidad Dinorah, si pudiese leer estas líneas, debo decir que la razón 4 la llevó a un punto crucial en su permanencia en la escuela, de tal forma que después de 4 meses de haber ingresado a ella, las autoridades escolares amenazaron con expulsarla si no obtenía buenas calificaciones en los exámenes semestrales, especialmente en matemáticas y química.


Dado que ella era plenamente consciente de las razones 1 a 4, decidió utilizar las tres primeras para intentar mantener su estatus de poco interés en el estudio, y manipular al autor de esta nota prometiendo lo impronunciable para lograr lo imposible: aprobar lo inaprobable (mediante fraude) a cambio de otorgar favores inenarrables. También es importante aclarar que el autor de esta nota siempre fue un buen estudiante, especialmente en ciencias... lo cual le impedía tener mucho tiempo para interactuar con féminas del porte de doña Dinorah.


Confieso haber sido convencido de cometer un fraude estudiantil gracias a que mi carne era débil, mas no así mi ingenio, por lo que ideé un plan para lograr el cometido, principalmente con la poderosa motivación mental de la imaginada recompensa. Los detalles del secretísimo y a la vez mutuamente favorable intercambio, se fijaron de la siguiente forma: El autor resolvería sus propios exámenes semestrales (Matemáticas y Química), copiaría las respuestas en hojas aparte, pasaría posteriormente por el lugar de la contraparte, arrojaría en forma casual al piso cercano a ella las hojas arrugadas con las respuestas y saldría indemne del recinto de suplicios, mientras ella recogería las hojas, copiaría las respuestas y resolvería su problema de permanencia en el glorioso colegio. Todo esto debía hacerse con extrema velocidad ya que el tiempo para resolver el examen se fijaba en una hora, tiempo apenas suficiente para resolver bien el examen, copiar las respuestas a la fraudulenta hoja, y que la contraparte a su vez plasmara las respuestas en su examen. Hubo un pequeño adelanto del trato con lo cual el autor quedó suficientemente convencido de la honradez de la contraparte y procedieron ambos a cumplir lo pactado.


En el examen de Matemáticas todo se realizó conforme al plan, sin despertar sospecha alguna. Terminadas de elaborar las hojas de respuestas, fueron arrugadas sin piedad (pero con cierta ilusión) por el autor. Procedió después a guardarlas en su previamente descosida (por dentro) bolsa derecha del pantalón. Se incorporó, carraspeó ostensiblemente (lo cual era la señal convenida del inicio de la fraudulenta infamia), y caminó los escasos 10 metros que lo separaban de su prominente contraparte. Pasó por el sitio convenido y sigilosamente impulsó las arrugadas hojas para que salieran de su bolsa, se deslizaran por dentro de su pantalón y salieran por la zona de la valenciana.


Todo iba bien hasta ahí; sin sospecha alguna por parte de los celosos profesores que cuidaban de nosotros, salí con paso firme del galerón y me aposté en la entrada observando a la contraparte. Sin embargo, el plan falló miserablemente porque la contraparte NO se atrevió a recoger las hojas arrugadas… las dejó allí… intactas… inútiles… indolentes. Permaneció sentada el tiempo restante, ahogada en sus cavilaciones, intentando inútilmente resolver la ecuación de la parábola ¡Oh inalcanzables curvas! ¡Oh frustración analítica! ¡Oh desgracia geométrica! La primera mitad del pacto estaba total e irremediablemente arruinada (¡sob! Y más ¡sob!).


Pero la esperanza (de ambas partes) aun tenía vida. Por ello en el examen de Química el plan se repitió. El autor procedió a resolver su examen como de rayo, mientras que al mismo tiempo plasmaba las respuestas en la salvadora pero fraudulenta hoja. Todo iba bien, lo juro, pero no contaba con una terrible historia que se desarrollaba en paralelo. Esta historia, que narraré al final de esta nota, provocó un exceso de vigilancia, del cual no fui consciente sino hasta demasiado tarde. A mitad del proceso examinador, se presentó en mi lugar el profesor de Física y me dijo:


- Oye Keith ¿Tienen permitido sacar apuntes o tablas para resolver el examen?
- No profesor.
- ¿Cómo explicas la presencia de apuntes en tu mano?
- No son apuntes profesor. Son las respuestas de mi examen, que al salir de aquí compararé con mis apuntes y mi libro, para determinar por anticipado la calificación que obtendré (¡Astuto Coors! Pensé, ya te libraste de él).
- No me convences del todo, voy a preguntarle a tu maestra de Química.



En este punto comencé a sudar… las sospechas del profesor eran un estorbo en mis planes; me sentí copado, presionado a más no poder, pero proseguí con el mejor temple del que pude hacer acopio y con la esperanza de que la pingüe amenaza se desvaneciera en el enrarecido aire. Al poco tiempo llegó el profesor de Física con la maestra de Química, quien con su dulce voz me dijo:


- Keith, les dije muy claro que no necesitaban tablas ni nada para resolver el examen, todo lo que necesitan, pesos atómicos, valencias y demás está impreso en el examen.
- Pero no son tablas las que tengo aquí, maestra. Mire, son las respuestas de mi examen, que al salir compararé con mis apuntes, para determinar por anticipado la calificación.
- Déjame ver eso (tomando la hoja de respuestas de mi mano). No, Keith, esto está mal, no hay permiso de…


Súbitamente la estruendosa voz del Director del plantel vomitada por el sonido local la interrumpió:


- Atención alumnos de 2º de preparatoria, atención: En este momento se anula el examen de Química, así que dejen de escribir, y pasen a la salida a entregar sus hojas. Sabemos que se robaron el examen y que se han circulado las respuestas.


No pasó ni medio segundo cuando ya estaban por mí cuatro corpulentos profesores, quienes con lujo de autoridad me condujeron como a un criminal hacia la Dirección. Sólo alcancé a pronunciar para mis adentros: ¡Adiós, prominente Dinorah!


En la Dirección me acusaron de roba–exámenes, pues supusieron que las hojas de respuestas que me habían confiscado (y que estaban secretamente dedicadas a Dinorah) eran parte de un complot estudiantil que consistía en la ilegal sustracción previa del examen y la distribución de las respuestas entre los conspiradores. Me interrogaron, me humillaron e intentaron a toda costa sacarme la verdad (lo cual, dicho sea de paso, no pudieron lograr). Mi argumento principal de auto defensa contra la acusación de robo y conspiración era que yo NO necesitaba robarme NINGÚN examen y menos para cometer fraude. Además argumenté que yo podía resolver el semestral sin ayudas de ningún tipo, que mis calificaciones eran de lo mejor y que la hoja que me decomisaron era una copia de mis propias respuestas, y no producto de un examen robado, como ellos pretendían probar. Incluso, como evidencia de mi coartada, les dije que si en realidad me hubiese robado el examen tendría el total de las respuestas en la hoja decomisada, y que podían comparar el avance de mi examen con el de la hoja decomisada, el cual era prácticamente igual.


No los convencí del todo, pero tampoco me arrancaron la verdadera y auténtica verdad del Dino-plan. Buen consuelo el mío, finalmente mis eróticas ilusiones se habían ido como volutas de humo de ardiente tabaco ante un ventarrón.


La reposición del examen suspendido se realizó un par de días después y la vigilancia sobre su atento y seguro servidor fue implacable. Tenía de guardia a la maestra de Literatura y al profesor de Ética, además de otros profesores que se paseaban por mi lugar sin misericordia alguna. Ni pensar en realizar el Dino-plan de nueva cuenta. Una vez más pronuncié para mis adentros: ¡Adiós, prominente Dinorah!


Pero este no fue el final de la obra. Como prometí al inicio, ahora desvelaré la historia que transcurrió paralela a los tristes pero estimulantes sucesos antes narrados, la cual fue de mi conocimiento hasta transcurridos unos años después. Resulta que algunos compañeros de mi grado, en efecto, se habían robado el examen de Química. Durante ese examen había bastantes sospechas por parte del cuerpo de profesores, porque del hurto se habían dejado huellas indiscutibles, como basura revuelta y hojas de esténsil usadas. En esa mañana se habían revisado los negativos de los esténsiles y se descubrió que faltaba el de Química de 2° año. Por esa razón, en efecto, la vigilancia durante ese examen fue más “perrona” y se constituyó en determinante causa para que mis ero-Dino-planes se fuesen al caño, al igual que los planes de los roba-esténsiles.


La historia del Dino-plan terminó con la expulsión de mi contraparte, mi inexorable y absoluto silencio, y un corolario inesperado: A final del año escolar, la Psicóloga del colegio me llamó para decirme que, con relación al examen de Química anulado meses antes, ella había descubierto mis ocultas motivaciones. Su versión, debo confesar, era casi totalmente acertada: Mencionó a Dinorah y esbozó una burda imitación de mi astuto plan; pero aun allí, ya sin Dino-planes en mi mente, me mantuve en mi estoica versión, todo era obra de mi curiosidad por saber mi calificación. Evidencias son evidencias y no había una sola en mi contra, ni siquiera un testimonio de Dinorah. Pero al parecer mis exámenes psicométricos que eran analizados en esos días por la Psicóloga decían más sobre mis motivaciones que mis propias palabras, que aun en silencio repetían:


¡Adiós para siempre, prominente Dinorah!


Imagen de entrada: Veronika Zemanova, quien me recuerda en parte a Dinorah.


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