martes, 18 de abril de 2017

Tierra plana y la necesaria educación en ciencias

Las ciencias tienen las raíces amargas, pero muy dulces los frutos.


Aristóteles


Impulsado por las vacaciones y por los recientes asuntos en boga, tanto en mi México como a nivel internacional, retomo el rumbo del blog para escribir sobre este asunto que me parece de suma importancia: La educación en ciencias (o la falta de ella) y sus consecuencias.


Para empezar.



Hace algunas semanas mi hija Ana pidió mi opinión sobre un video que circula por Facebook titulado "30 pruebas de que la tierra es plana". Vi el inicio del susodicho video (cuya liga no deseo promocionar aquí, pero que en Youtube es muy identificable) y poco faltó para que me vomitase de tanta estupidez ahí vertida. No me vomité porque estaba mi hija viéndome, así que sólo pude resistir unos 5 minutos de los casi 30 que dura esta mamarrachada de video, presentado por un españolete que se autonombra Oliver.


Mi hija me decía, entre risas, cosas como "algunos argumentos tienen lógica", aunque lo decía más para provocar mi sentimiento de reprobación que por estar de acuerdo con ellos. Y bueno, tienen lógica para personas ignorantes, faltas de inteligencia, curiosidad e imaginación, y en especial si pasan por alto la historia, si nunca han viajado y si son incapaces de imaginar las verdaderas consecuencias de vivir "en un mundo plano".



Empecemos por la historia. Ya en la Grecia antigua hubo intentos por empatar las observaciones con las creencias preponderantes. Uno de esos intentos lo realizó el griego Eratóstenes al lograr determinar algunas medidas de la Tierra sin necesidad de salir al espacio o de utilizar fotografías trucadas por lentes de gran ángulo (como dice Oliver en el video de marras). Imaginemos los elementos al alcance de Eratóstenes hace más de 2,000 años para realizar su cometido.


En ese entonces sólo se contaba con unos pocos instrumentos para medir distancias (utilizando ruedas de carreta y el número de vueltas, o los pasos de soldados entrenados, y utilizando como unidad de medida los "estadios" egipcios y otras similares), los calendarios para establecer fechas notables y los relojes de arena o agua para medir el tiempo. Claro, también había inteligencia en la mente de Eratóstenes, un instrumento que parece faltar bastante en la actualidad. Con esos utensilios y una curiosidad enorme se preguntó la razón por la que en dos sitios diferentes de su estrecho territorio sucedían fenómenos diferentes en la misma fecha y a la misma hora.


Eratóstenes tenía noticia de un hecho que cada año se producía en una ciudad de Egipto llamada Siena (hoy Asuán). Sucedía que cierto día del año, al mediodía, los obeliscos no producían sombra alguna. El agua de los pozos reflejaba como un espejo la luz del Sol. Hoy sabemos que esto es debido a que Asuán se encuentra en el Trópico de Cáncer y ese día marca el solsticio de verano (este hecho era festivo y muy celebrado por los lugareños). Sin embargo, Eratóstenes observó que en Alejandría, ese mismo día, los obeliscos sí producían sombra. Eso sólo es posible si La Tierra era redonda, pues el Sol está tan lejos como para considerar que sus rayos inciden paralelamente sobre La Tierra. (http://celestia.albacete.org/celestia/taller/feria1.htm)


Así que sólo mediante la observación de dos hechos simultáneos y posterior determinación de la distancia entre Siena y Alejandría (que fijó en unos 5,000 estadios o 700 km actuales) pudo determinar que la tierra, redonda, tenía unos 252,000 estadios de circunferencia (40,008 km). Este importante descubrimiento de Eratóstenes es ignorado olímpicamente por Oliver. En el sitio referido en la cita anterior puede verse las instrucciones para replicar el experimento de Eratóstenes a escala de Laboratorio, aunque si eres lo suficientemente curioso, podrías, amable lector, repetir el experimento del buen Eratóstenes en escalas reales considerando dos ciudades separadas unos cientos de km y situadas una al norte (o al sur) de la otra.


Más adelante en la historia, después de una era de oscuridad e ignorancia (conocida como Edad Media) hubo un creciente impulso por establecer rutas comerciales alrededor del mundo. En este contexto, y basado en el modelo esférico del planeta, Cristóbal Colón trató de establecer una ruta hacia "Las Indias" viajando en 1492 por mar hacia el occidente. Posteriormente Magallanes y El Cano lograron efectuar el primer viaje documentado de circunnavegación alrededor de La Tierra. Esto se realzó hace casi 500 años. Medio milenio que no ha servido de mucho a gente sin escrúpulos (o sin inteligencia alguna) como Oliver para entender la realidad. Respecto a este viaje conviene recordar algunos datos:


Los 18 sobrevivientes de la expedición, incluyendo Elcano, completaron la circunnavegación al volver a Sanlúcar de Barrameda en el buque Victoria el 8 de septiembre de 1522, después de un viaje de tres años y un mes. Estos fueron los primeros navegantes conocidos que dieron la vuelta al mundo. (https://es.wikipedia.org/wiki/Circunnavegaci%C3%B3n)


Un excelente relato de las vicisitudes de este primer viaje se pueden ver en el siguiente sitio: La primera circunnavegación del mundo: la expedición de Magallanes y Elcano. Y yo no sé si Oliver es un ignorantazo de cuarta o bien sólo desea generar una legión de ignorantes al evitar mencionar este hecho histórico. Incluso hubo más viajes de ese estilo como el de Francis Drake en 1577. Ya entrando el siglo XX, se realizó la expedición de las Fuerzas Aéreas del Ejército de los EE UU en 1924, primera en su tipo.


Así que si hacemos caso a los viajes de circunnavegación documentados, entenderemos que hubiesen sido imposibles de realizar si la tierra fuese "plana". En algún punto estos viajes hubiesen tenido un fin abrupto o trágico, al estilo de la ilustración de la derecha. A Oliver se le olvida que viajamos sobre los hombros de gigantes, que en el pasado hicieron lo que ahora a él le cuesta mucho trabajo hacer: Observar, pensar y sacar conclusiones.


Continuemos con la Astronomía. Otro hecho palpable de la forma esférica de la tierra es la posición de algunas estrellas notables, como la estrella Polaris, que se ubica en la bóveda celeste casi en línea con el eje de rotación terrestre, al Norte, y que al viajar al Norte o al Sur se observa claramente como cambia su elevación relativa. Este hecho fue observado desde la antigüedad por los navegantes europeos que cruzaban la línea del ecuador en sus viajes por la costa de África. Ellos se admiraban de que, al llegar a cierto punto en sus viajes, su fiel compañera Polaris desaparecía en el horizonte, a medida que continuaban viajando al Sur. En una Tierra plana esto sería imposible; Polaris siempre estaría a la misma elevación en cualquier punto de la Tierra. Ver más información en LAS ESTRELLAS Y LOS NAVEGANTES.


Por otro lado, si la Tierra fuese plana, su sombra sobre la Luna podría verse como la ilustración mostrada a la izquierda durante algunos (no todos) de los eclipses lunares y no como siempre se observa, es decir, como la sombra en la imagen a la derecha. Informo a mis lectores que he trucado intencionalmente foto de la luna llena de la izquierda para ilustrar mi punto.


Adicionalmente, en una tierra plana no existirían los helados polos Norte y Sur, que mantienen temperaturas bajísimas durante todo el año debido a que no reciben suficiente radiación solar debido a la propia curvatura del planeta. Pero claro, si nunca has viajado más allá de tu pueblo natal quizás no puedas experimentar la reducción gradual de temperaturas a medida que te alejas de las zonas ecuatoriales, sea al Norte o al Sur. Incluso si viajas a Europa o a Argentina Sur durante sus respectivos inviernos experimentarás no sólo la baja de temperaturas sino que podrás atestiguar la reducción en el número de horas de luz solar al día. Esto sería un fenómeno imposible de observar en una Tierra plana.


Terminemos con algo de física. Por si todo lo anterior no fuese poco, cualquier argumento que apoye la supuesta Tierra plana puede refutarse por completo con algunos conocimientos básicos de física. Tomemos por ejemplo la fuerza de gravedad que nos mantiene unidos a esta roca. Como se puede comprobar si viajas al Norte o al Sur o a otro continente al Poniente o al Occidente de donde vives, las casas y edificios construidos allí, en su totalidad, están verticales respecto al piso. Si la Tierra fuera plana la fuerza de gravedad no permitiría esto, pues actuaría siempre en forma radial respecto al centro de masa del planeta. En una Tierra plana sólo podrías ver edificios perfectamente perpendiculares en su parte central, y a medida que te alejes a cualquiera de los puntos cardinales los edificios tendrían que ser cada vez más inclinados como se observa en la siguiente figura en los puntos extremos 1 y 6:





Verifica este hecho con una simple plomada cuando viajes. Observarás que, sin importar dónde vayas, invariablemente la plomada apuntará hacia el centro de la Tierra. Este hecho lo saben TODOS los albañiles del mundo. Si piensas que la Tierra es plana, intenta convencerlos de hacer edificios inclinados y recibirás un ladrillazo en la cabeza como respuesta. Otro resultado de la Ley de Gravitación Universal, que puedes comprobar fácilmente, es que tu peso no cambia a medida de que viajas por la superficie del planeta. Si pesas 65 kg, este peso se mantendrá viajes a donde viajes (gramos más o menos), pero si vivieras en una tierra plana tu peso cambiará mucho pues la distancia al centro de la Tierra aumentaría enormemente a medida que viajas fuera de su punto medio. Esto se debe a que la fuerza de gravedad disminuye con respecto al cuadrado de la distancia entre tu centro de masa y el de la Tierra. Al doble de distancia desde su centro de masa, tu peso se reduciría a una cuarta parte.


Otro hecho observable y que es resultado de la misma Ley de Gravitación Universal, es que los océanos del mundo no están concentrados en su centro (en caso de un "planeta plano"), sino que hay mares por todo el mundo, y sus aguas, al fluir sin problema, no se concentran en una sola región de su superficie.


Oliver inicia su diatriba diciendo que no podemos observar la curvatura del planeta. Esto es obvio dados los tamaños de la Tierra y de nuestro cuerpo, o bien de la capacidad de nuestros ojos para distinguir a distancia. Dice Oliver que el horizonte desaparece a razón de 8 pulgadas (unos 20 cm) por cada milla (1.609 km), y que esto no se observa en la realidad. Pero claro que no se observa ¡No conozco a ningún ser humano que detecte una diferencia de 20 cm a 1.6 km de distancia! Pero con instrumentos precisos podemos encontrar, por ejemplo, la separación entre las puntas de dos torres de sujeción de un puente (como el Golden Gate) con respecto a su base.


Conclusión.


No son necesarios 30 argumentos para demostrar que la Tierra es aproximadamente esférica, y no plana como afirma el disparatado video de Oliver. Lo único que falta es un poco de educación en Historia y en Ciencias (Física y Astronomía básicas). Eso fue lo que le respondí a mi hija. También hace falta un poco de pensamiento crítico y de una gran curiosidad por encontrar la verdad en nuestro mundo. No porque algo suene lógico debe ser verdadero. Ya hemos revisado en este espacio algunos argumentos lógicos que pueden engañar a los incautos. Es mejor recibir (o adquirir) unas buenas bases científicas, mantener una curiosidad sana y leer más libros de Historia.


Aunado a mi anterior consejo, recomiendo echar un vistazo al blog "Ciencia de sofá" que tiene una excelente entrada sobre este tema y que complementa lo aquí vertido.

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