sábado, 20 de junio de 2009

Realidad y percepción: El dilema de su equivalencia

Cuando todos los días resultan iguales es porque el hombre ha dejado de percibir las cosas buenas que surgen en su vida cada vez que el sol cruza el cielo.

Paulo Coelho

Un dilema de la actividad científica es "¿es posible describir la realidad sabiendo que los humanos solemos tener errores de percepción?". Para resolver ese dilema los científicos utilizan un método que reduce los efectos de esos sesgos de percepción. No es infalible al 100% pero con él se puede demostrar la falsabilidad de una hipótesis. Uno de los pilares de la actividad científica es la medición, y al medir se debe considerar siempre lo falible de los instrumentos de medición y del último eslabón que es la percepción humana del resultado de la medición.

Otro dilema de la actividad diaria de los seres humanos es ¿Cómo percibir la realidad del mundo que me rodea, con sus aspectos negativos y positivos, y aún así salir adelante? Los humanos exitosos usan el modelo del filtro de realidad, que a veces se parece al sesgo de confirmación, pero siendo el primero una herramienta consciente y supeditada a la voluntad de la persona que lo utiliza, mientras que el segundo es un problema inconsciente.


La realidad

En una
entrada anterior se habló aquí de la clasificación de los niveles de realidad, los cuales repito aquí para iniciar la discusión:
  1. El nivel macroscópico, en el que la realidad es como es, y poco podemos hacer para cambiar las reglas de esa realidad. Podemos usar esas reglas para cambiarla de forma o de color o de estado, pero las reglas son inamovibles.
  2. El nivel microscópico, en el que la realidad depende del modo en el que la observemos, aunque no podamos hacer mucho para que, una vez alterada esa realidad microscópica, llevemos el resultado al nivel 1.
  3. El nivel psicológico, en el que nuestra realidad es fabricada por nuestros filtros de percepción. En este último nivel me estoy refiriendo en cursivas a la colección de percepciones que desarrollamos conforme aprendemos a ver el mundo. Añado también la imaginación exacerbada como fuente de realidad en este nivel.
El nivel de realidad macroscópica es bien conocido y los modelos que describen la realidad en este nivel siguen siendo válidos. El problema con estos modelos es que no son válidos para cuando se trata de estudiar cosas muy pequeñas. En los niveles atómicos aislados (no como parte de una realidad macroscópica) las cosas se comportan de una forma tan anti intuitiva que es necesario introducir un modelo bastante chocante por lo rebuscado y complejo. Pero hasta ahora es el único que describe con apego y confiabilidad suficientes los fenómenos de lo muy pequeño.

Esos son los dos primeros niveles que definí. El tercer nivel, que también es real, es el nivel de las percepciones. Y es real porque existe como proceso dentro de nuestros sistemas cognitivos. Finalmente lo que oigas, estimado lector, o lo que leas al respecto de estos dos primeros niveles de realidad pasará por tus ojos o por tus oídos, por tus nervios y llegará a tu cerebro donde será decodificado y comparado con la información almacenada que tienes ahí. En ese largo camino puede haber fallas de percepción. Por lo tanto, para poder comprender los niveles macro y nano, es necesario que la percepción esté bien afinada para evitar los sesgos que impidan su apreciación correcta.


No se trata de realidades diferentes. Se trata de la misma realidad (al menos eso es el postulado inicial). Si hay realidades paralelas, aun no hay evidencias que sustenten ese paralelismo
Los modelos que describen los dos primeros niveles, por mala fortuna o por efectos del propio desarrollo científico, hasta ahora no son iguales.

La física clásica nos describe el mundo macroscópico. La física cuántica nos describe lo muy pequeño. Esperamos que el más allá de la ciencia actual nos traiga una especie de "teoría unificada" que explique ambos niveles con un sólo modelo.
Existen líneas de pensamiento que arguyen que la realidad NUNCA puede llegar a conocerse. Y se refieren a la realidad macroscópica, que es independiente de nuestro modo de percibirla. Esa es una falacia.

La realidad macroscópica es independiente, lo que significa es que los fenómenos en ese nivel de realidad no dependen de cómo los percibamos. Si quieres estudiar un sólido (sus propiedades, sus características, su composición), tu método de estudio no alterará esas propiedades. Eso hace que sea independiente de tu percepción.

Alguien podrá pensar que ese sólido tiene características de luz. Incluso podría percibir que es un cuerpo de luz. Pero en la realidad ese sólido no dejará de ser sólido si esa persona lo percibe como luz. Un poco de experimentación demostrará que el sólido NO tiene las mismas características que las de la luz, lo que demostraría que su percepción es errónea. Ese sólido no puede ser sólido y luz a la vez, o lo que es lo mismo, su naturaleza macroscópica no depende de la percepción.


No sucede lo mismo con el nivel nanoscópico. Lo que he dicho es que la naturaleza de eso tan pequeño puede depender del método que escojas para estudiarla. Si diseñas un experimento para determinar las características del electrón como partícula, el resultado te confirmará que ES una partícula, con masa y con carga eléctrica que es posible medir con bastante exactitud. Pero si diseñas un experimento para ver si el electrón es una onda, los resultados te darán como resultado que, en efecto, los electrones se comportan como onda, con frecuencia, longitud de onda y amplitud.
Cito una parte de la wikipedia que describe la confirmación de esta hipótesis de la dualidad de los electrones:
Esta hipótesis se confirmó... para los electrones, con la observación de los resultados del experimento de la doble rendija de Young en la difracción de electrones en dos investigaciones independientes.
Hay razón cuando se menciona que la realidad nanoscópica es un "potencial de manifestación", pero como lo dije desde la primera entrada, aunque el método que escojas para tu percepción altere el modo de manifestación, siempre hay reglas dentro de ese nivel que no permiten todas las libertades, como por ejemplo percibir un electrón que fuese medio materia y medio onda al mismo tiempo. Y eso es aplicable al modelo de partículas de la materia.

Aquí hay que aclarar que la ciencia NO cree que la realidad sea un mundo de partículas. La ciencia es incapaz de creer, porque sólo es una herramienta. Un martillo NO cree que pueda clavar un clavo, es el carpintero quien piensa que con el martillo puede clavar un clavo. Lo que pasa es que al aplicar esa herramienta, el resultado arroja que lo que mejor describe la realidad nanoscópica es el modelo de las partículas (o de las ondas, al estilo de la física cuántica).

También suele decirse que la realidad es una experiencia sensorial y mental. Yo pienso que es una experiencia hasta que la experimentas. Y eso no es un ejercicio de semántica. Es describir la propia experiencia de la realidad, es decir, el tercer nivel. Quizás uno deba preguntarse algo así como "si no experimentas la realidad ¿que es entonces?" Y mi respuesta sería otra vez referir que la realidad que puedes percibir, es independiente de cómo la percibes. Es decir, es el conjunto de fenómenos que suceden sin la intervención de tu modelo de percepción.


Ejemplo: No puedes percibir los rayos X directamente. Los sentidos humanos no perciben los rayos X. Pero que no los percibas con tus sentidos en forma directa, no quiere decir que sean imaginarios. Para mostrar la existencia de los rayos X se diseña una prueba sencilla. Colocas una placa fotográfica dentro de un sobre cerrado a cierta distancia de la fuente de rayos X y entre ambas, en contacto con la placa, colocas un objeto metálico. No puedes percibir los rayos X, pero puedes comprobar que existen a través de sus efectos cuando revelas la placa y contemplas la imagen del objeto.

Una vez que entiendes cómo darte cuenta de la existencia de los rayos X, su realidad constituye una experiencia.


La NO realidad


Pero no todo lo que percibes cae dentro de la clasificación del primer (o segundo) nivel de realidad. Refiero a la experiencia de sentir que caes cuando estás quedándote dormido. La sensación es real, pero no obedece a una caída real, como facilmente compruebas al despertar. Obedece a un sesgo de tu percepción. Lo que digo es que los sentidos pueden ser engañados con suma facilidad.

Que percibas algo no necesariamente quiere decir que es "algo" está en el terreno de la realidad; puede estar en el terreno de tu imaginación o puede ser efecto de una alteración de tu sistema de percepción. Los recuerdos sembrados pueden hacer que "recuerdes" cosas que NUNCA te sucedieron. Puedes ver a David Copperfield desaparecer un avión, pero lo que ha hecho el prestigiado prestidigitador es engañar tus sentidos. No es necesaria la existencia de un mundo metafísico para explicar trucos o manipulaciones como los referidos.
Lo que no se vale en la ciencia es la autorepetición.

Cito el ejemplo de las personas que pueden guiar o decidir sus propios sueños. La voluntad de guiar los sueños no es un modelo científico para predecir los propios sueños. Lo interesante (y científico) sería que ese método pudiese ser aplicado por otros (espécimenes de prueba), y que prediga lo que soñarán, al estilo de (no hay que tomar demasiado en serio estas ideas, es sólo un ejemplo didáctico): si mueves los dedos de tus pies al momento de dormirte, soñarás que patinas en el hielo. Y lo más interesante sería que pudieses tomar a un grupo numeroso de personas que sigan tu método y otro que no lo sigan pero que sólo oigan tus palabras al estilo de "Hoy soñarás que patinas en el hielo". Posteriormente preguntar cuantos de cada grupo tuvieron ese sueño, después de pasar algunas pruebas psicológicas sobre la honestidad de sus respuestas. De esa manera podrías decir: "Mi método tiene un (digamos) 90% de efectividad".
Si tu método es aplicado por otros investigadores y confirman tu porcentaje de efectividad, seguramente estarás en camino de la ciencia como herramienta.

Lo malo de aplicar el método científico para medir la eficacia de un método de control onírico es que se podría caer con facilidad en el terreno estadístico. No se me ocurre algún modo de medir este control en términos de la medición eléctrica directa en el cerebro. Además, son muchos los parámetros a controlar, y es difícil (pero no imposible) aislar a los espécimenes de otros factores imponderables.


Admito que es mucho más fácil aplicar el método científico para comprobar la efectividad de predicción del modelo de gravedad cuántica.


Yo afirmo que hay dos alternativas, respecto a la realidad, percibirla tal cual es (sin preconcepciones o prejuicios) o bien mediante un filtro. Pero también he dicho que no todo lo que perciben tus sentidos obedecen a ese ámbito de la realidad. ¿Cómo saber si estás percibiendo lo real en forma directa? ¿Cómo saber que observas la realidad mediante un filtro? En la actividad científica existe el diseño de experimentos que te proporcionan evidencias, fuera de las dudas razonables, de que lo que percibes es real y no falacias.


Los filtros y su utilidad.

Ahora bien. Aun teniendo una mentalidad científica, admito aplicar filtros de percepción. Ahora referiré una experiencia que compartimos mi esposa y yo.
A veces asistimos a reuniones sociales a las que también asisten personas de las cuales tenemos conocimiento de antecedentes no muy gratos. Mi esposa suele ser muy sensible respecto a las actitudes de estas personas, como por ejemplo, sus miradas de "barrido", o sus posturas corporales, o sus palabras sueltas. Ella piensa que lo hacen para hacernos sentir mal. Ese es su filtro de percepción.

Yo prefiero usar un filtro que impide el paso de cualquier mala intención por parte de estas personas al ámbito de mi vida y de mi espacio vital. ¿Cual es la realidad de esos momentos? Sinceramente no me interesa. Prefiero acudir a "mi realidad" para disfrutar de un momento agradable y sin tensiones falsas.
Ese es el tercer nivel de realidad.

Este tercer nivel es en el que el mismo mundo que compartimos todos es percibido por algunas personas como negro, negativo, lleno de horrores. Pero otras personas pueden percibirlo en forma diferente y hasta opuesta cuando aplican el filtro adecuado. En ese nivel, en efecto, fabricamos nuestra realidad en función de nuestros objetivos, o de nuestras debilidades. Pero ese es el mundo humano, el mundo emocional, el mundo de las relaciones interpersonales. En este nivel, el optimista suele tener mejores resultados que el pesimista al enfrentarse al mundo. ¿Es un mundo de ilusiones? No lo creo. Pero es un ámbito del que difícilmente podemos abstraernos.


Espero estimado lector, que estés de acuerdo conmigo en que es muy importante para cualquier persona mantener un equilibrio emocional frente al mundo real. Y eso se puede obtener si aplicas los filtros adecuados, en el momento y situación adecuados.


Saludos desde el espacio de los tres niveles de realidad.
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