jueves, 28 de febrero de 2008

Quimicos cuánticos y la coca cola extraterrestre



Deambulaba por uno de los variados Grupos de Yahoo, cuando, de repente, como una respuesta a un mensaje sobre las 10 mejores ideas de Leonardo da Vinci, me topé con este mensaje:


Con un grupo de quimicos cuanticos estamos investigando la formula de la bebida COCA COLA. Su formula desde siempre ha sido y es un secreto, estimo que falta poco para que podamos anticipar que en síntesis es un compuesto químico que tiene una preparación que utiliza tecnología extraterrestre, es decir que desde 1870 al 1890 se inicio con los estados unidos a la cabeza transferencia de tecnología extraterrestre y una de tantas cosas que se le dieron a la humanidad desde entonces es lo que parece una simple e inocente bebida es la COCA COLA EN DÍAS PRÓXIMOS IREMOS REVELANDO EL CONTENIDO DE LA FORMULA EL PROCESO Y LA ELABORACIÓN.
Mi tradicional y esperada respuesta fue la siguiente:

¿Quienes son esos "químicos cuánticos"? ¿A qué se dedican? Hasta donde sé no hay tal actividad profesional. Lo que sí sé es que la palabra "cuántico" se ha manoseado tanto que se usa hasta para calificar el éxito. Y para vender libros de auto ayuda por internet.

En fin, lo que más salta a la vista del texto anexo es la frase "utiliza tecnología extraterrestre ".

¿Que evidencias se tienen para decir semejante galimatías? ¿Sólo porque ignoramos unas cuantas cosas sobre la fórmula de la coca-cola (que con mucho éxito ha sido copiada por la pepsicola, por la RC cola, y hasta por la lulú), es prueba inequívoca de que viene de más allá de nuestra roca?

Hay veces que me asusta tal certeza de afirmaciones. Otras sólo me arranca una sonrisa. Y es que asusta porque luego de mandar mensajes como el mostrado, siempre habrá alguien que, sin pensarle más, se quede con la idea de que así es, de que hay químicos cuánticos (tan cuánticos que no firman sus escritos), de que están investigando la fórmula de la coca-cola para demostrar que es de origen extraterrestre y de que lo que siempre ha bebido mezclado con ron cubano es obra de una tecnología de la que NO hay una sola evidencia de que exista.

Asusta porque tanta credulidad ha llevado a la humanidad a tener épocas como el oscurantismo.

Uno de los aspectos de este tipo de mensajes que hace brincar mis pocas sinapsis activas es que, ante la falta de evidencias sobre cualquier cosa extraterrestre seamos capaces de afirmar cosas como que la cocacola tiene ese origen.

Aún NO hay evidencias de la existencia inequívoca de extraterrestres rondando por nuestra roca. Lo que hay en lugar de evidencias es mucha parafernalia supuestamente firmada por científicos, como el caso del infame informe Cometa.

Como tantas veces se repite que el fenómeno OVNI es una realidad inobjetable, pero sin evidencias, muchos creyentes, charlatanes mediáticos e iluminados de toda índole publican sin control argumentos para justificar el por qué esos supuestos extraterrestres NO dejan huella de sus infames (o loables) actividades, excepto en la mente de gente que dice tener contacto psíquico, o que dice ser abducida o que dice haberlos visto... etc etc.

Es decir, somos proclives a sembrar nuestra mente con las aparentemente inamovibles ideas de que HAY extraterrestres rondando nuestro barrio, HAY extraterrestres pasando tecnología a los poderosos, HAY extraterrestres buenos y malos... sin poner atención en el simple hecho de que esas ideas no son sustentadas por evidencias.

En resumen, siempre dudaré de tales escritos, sin firmas, sin datos, sin nombres. Y aun cuando haya nombres como los de Gregg Braden (el cual quizá en forma indebida siempre asocio con mentiras disfrazadas de ciencia), los contenidos de dudosa fuente siempre despertarán el escepticismo en mi.

Invito al lector a usar el pensamiento crítico para no comprar tan fácilmente escritos como el que he anexado en esta entrada. Abundan en la red. Abundan los bromistas. Abundan más, mucho más, que las evidencias de extraterrestres.

Por cierto, hasta hoy, a casi un año de haber visto el mensaje de los químicos cuánticos, no he visto mensaje alguno que sea la saga de sus promesas de develar el misterio extraterrestre de la coca-cola.

martes, 26 de febrero de 2008

Seres superiores y preguntas fundamentales

¿Te has preguntado si en verdad existen seres superiores?... o sea, al estilo de superiores en poderes, superiores en capacidades, superiores en ubicuidad. Así como se describe a los nazca.

Mucho me temo que la mayor parte de lo que se habla al respecto es obra de la fe. Quizá sobra decir que durante el desarrollo de la humanidad se han inventado muchas cosas que ayudaban a desligar a los individuos de sus responsabilidades o bien de evadir el entendimiento de la naturaleza, para fines diversos, desde la indolencia hasta la manipulación de otros para sojuzgarlos (los reyes y otros gobernantes en el pasado eran casi dioses, o al menos designados por uno o varios dioses ¿no?).

Yo creo que la fe puede ser útil, y hasta deseable en ciertos casos en los que, a nivel individual y a veces colectivo, la fortaleza física puede verse menguada. Pero siempre tiene un lado oscuro: ha servido de excusa para cometer toda una gama de atrocidades, cosa que aun pasa en nuestros días ¿no es así? Más gente muere en el mundo por obra de la fe religiosa (o de la diferencias de fe) que la que se salva por ella. Se ha tenido fe en paradigmas que finalmente resultaron falsos o inoperantes (el geocentrismo, las diferencias raciales, la conveniencia de la propiedad comunal, etc).

Por ello pienso que si existen otros seres "inteligentes" en este universo conocido, quizás estén muy alejados de nosotros como para importarles lo que nos pasa. En la historia de este nuestro mundo ha habido tantas injusticias que para qué aburrir al lector con su mención. Sólo diré que mucha gente (pero mucha) piensa que sería deseable que esas injusticias hubieran sido evitadas por obra de uno o varios seres superiores... pero no ha sido así. Han sucedido y ya.

Nadie lloró a los Neardentales, nadie lloró a los Cátaros, nadie llora a los Aztecas, nadie llora a los Incas ni a los Mayas, nadie llora a los dodos, ni a los lobos de tasmania. Y todos sucumbieron ante la locura, ante la injusticia y ante alguien más fuerte, loco e injusto que ellos.

No. No creo que si existen seres "superiores" vengan en auxilio de nadie... o que nos den pistas para salvarnos de nada. Es más, dudo en serio que haya tales "seres superiores". Es por ello que soy agnóstico y escéptico.

Coincido con muchas personas en que somos nosotros los que debemos aprender a vivir y a convivir en paz en este mundo. Somos nosotros los que debemos ir a la escuela de "convivencia" y dejarnos del egoísmo (individual y colectivo) que tanto daño hace.

Así que la pregunta más fundamental que me puedo plantear es ¿Existen otras fuerzas fundamentales en este universo, aparte de las cuatro que conocemos? Si existen otras, entonces podrían ser usadas por seres inteligentes en cualquier parte del Universo en el que se encuentren, y quizás maravillarnos con sus excepcionales demostraciones de poder. Si no existen otras más que el electromagnetismo, la gravedad, la nuclear fuerte y la nuclear débil, entonces todo el universo se rige por las mismas leyes físicas que gobiernan nuestro mundo, y por lo tanto lo más probable es que no haya "seres superiores".

Hasta ahora no se han descubierto otras fuerzas.

lunes, 25 de febrero de 2008

¿Qué es la realidad?

La realidad es como el león: No es como la pintan.

La realidad es como es, como puede ser, como las libertades físicas permiten que sea.

Siempre he pensado que la realidad es el estado de las cosas, del mundo, del universo. La manera de ser que es independiente de la percepción que tengamos de ella.


La definición semántica de "realidad", como palabra de nuestro idioma, la podemos obtener del RAE.
realidad.
1. f. Existencia real y efectiva de algo.
2. f. Verdad, lo que ocurre verdaderamente.
3. f. Lo que es efectivo o tiene valor práctico, en contraposición con lo fantástico e ilusorio.


Pero esta definición sólo nos dice una parte de la verdad. Alude al sentido macroscópico del concepto. Cuando nos movemos en el nivel microscópico (atómico y sub-atómico) de la realidad, las cosas cambian. Es el nivel donde rige la descripción cuántica de la realidad. Pero aquí, al parecer, no existen las mismas reglas que a nivel macroscópico. Al menos en el modelo estándar así sucede.

Y es que en este nivel microscópico las cosas ya no son como parecen, sino como podemos percibirlas: Ondas o Partículas. ¿Cuándo un electrón es una partícula y cuándo es una onda? Eso lo determina el diseño del experimento que tenga por objeto mostrarnos la realidad del electrón.

¿Entonces la realidad es como yo diseñe mi "visor de realidades"? En ese nivel parece que sí. Incluso en la actualidad existe un desarrollo teórico alternativo para modelar esa realidad en términos de cuerdas. Si este modelo puede probar su aplicación a la realidad macroscópica (como para describir con propiedad la fuerza de la gravitación), tanto como a la microscópica, estaremos dando un paso importantísimo en el entendimiento de la realidad.

Pero entonces ¿Puedo crear la realidad de acuerdo a mis preferencias? Esta pregunta es la que mucha gente se plantea, en especial cuando se contemplan posibilidades mágicas para este efecto. Mágicas y fantásticas al estilo narrativo de J. K. Rowling. No obstante que la intención de esta imaginativa dama, al escribir las aventuras del mago adolescente, NO es plantear una realidad alternativa, mucha gente piensa que eso puede suceder
en realidad, al grado de pagar por ello.

Lo que podemos hacer los humanos con cierto grado de inteligencia, es modificar nuestra percepción de esa realidad que nos rodea. Este es el mundo de la mente, de la psique. Nuestra actividad cerebral es tan elevada y tan compleja que disponemos de muchas conexiones neuronales que repiten la emoción mostrada por otro congénere. Podemos sentir como "mágicos" los efectos de ciertas drogas, o los resultados de ciertos experimentos. Podemos decir que eso que sucede en nuestro mundo es por la voluntad de uno o varios seres superiores.

La realidad del mundo humano, complejo y tortuoso, tan lleno de recovecos, tan incierto y tan frágil, es la peor de las realidades para explicar. Por ello es que solemos pensar que nuestra percepción de la realidad es la única posible. Incluso acuñamos términos como pensamiento único para describir lo que nos gustaría (o no nos gustaría) aceptar como realidad humana.

Lo importante es pensar que existen tres niveles en los que podemos concebir esa realidad.

  1. El nivel macroscópico, en el que la realidad es como es, y poco podemos hacer para cambiar las reglas de esa realidad. Podemos usar esas reglas para cambiarla de forma o de color o de estado, pero las reglas son inamovibles.
  2. El nivel microscópico, en el que la realidad depende del modo en el que la observemos, aunque no podamos hacer mucho para que, una vez alterada esa realidad microscópica, llevemos el resultado al nivel 1.
  3. El nivel psicológico, en el que nuestra realidad es fabricada por nuestros filtros de percepción. En este último nivel me estoy refiriendo en cursivas a la colección de percepciones que desarrollamos conforme aprendemos a ver el mundo. Añado también la imaginación exacerbada como fuente de realidad en este nivel.
¿En qué nivel nos movemos? ¿En cual de estas tres clasificaciones nos movemos? Yo pienso que en las tres. No podemos descartar que vivimos en un universo en el que las dos primeras clases de realidad están siendo desentrañadas día a día por la ciencia y la tecnología. Pero tampoco podemos descartar que la tercera clase siempre vive con nosotros, siempre está presente y siempre nos lleva a desear que la realidad fuese a nuestra conveniencia particular. Mantener un balance adecuado con esta forma de ver la realidad es un elemento clave para poder continuar con el estudio de la REALIDAD.

La siguiente imagen es una representación lúdica de la tercera clase. Reirnos de nuestros sesgos y nuestros anhelos nos permite verlos con menos dogmatismo.


sábado, 23 de febrero de 2008

¿Se equivocó Darwin con la evolución? Parte 1

Como en muchas de las entradas de este Blog, el origen de este comentario se remonta a la participación de algunas personas que afirman cosas extraordinarias, o de dudosa credibilidad, como que Darwin se equivocó totalmente en su teoría de la evolución. En esta entrada analizaré la postura de alguien que se autodenomina "Seminator" y que al parecer descubrió las fallas de la teoría de la evolución. El comentario original se puede ver aquí. Semainator comienza su exposición diciendo:

El mayor enigma que se encuentra una persona con mentalidad científica y neutral (neutralidad que te da el no vivir de ella), es el origen humano. Si os molestais en leer la versión oficial al respecto, os dareis cuenta enseguida que se aplica al origen de la vida una manga ancha con las teorías impuestas que no se le da a ninguna otra rama de la ciencia. La mejor prueba de que algo falla en la versión oficial de los hechos se responde facilmente con solo una pregunta, si existe un registro fósil de nuestra evolución ¿donde están los fósiles de la evolución de las miles de criaturas que pueblan o han poblado la Tierra? ¿No deberían ellos tambien haberlo dejado? ¿Donde está el antecesor del gato, del pato, caballo, girafa…?
Como es mi esperada costumbre, rebatí este punto. Aquí se plantean varias cosas de manera equivocada. La primera es suponer que existe un registro fósil que sirva de base para sustentar toda la teoría de la evolución (incluyendo la del ser humano)

Hay un registro fósil, en efecto, pero es incompleto por dos razones.
  • La primera es que no todos los cadáveres generan fósiles (debido al proceso de descomposición). La formación de fósiles depende de las condiciones del suelo y del ambiente en el momento de la muerte del ser.
  • La segunda es que la superficie terrestre (incluidos los lechos oceánicos actuales) es demasiado activa para preservarlos al 100%, lo que quiere decir que un fósil puede ser destruido por la erosión, por la tectónica de placas, por erupciones volcánicas o por otros procesos que a lo largo de millones de años modifican el paisaje.
Si a estas causas añadimos que no es posible desenterrar el total de fósiles que puedan existir hasta el día de hoy, la pregunta resulta redundante, y la respuesta, por su sencillez, resulta hasta chocante: La mayor parte de los fósiles por los que pregunta el Sr. Seminator están o destruidos o aun inaccesibles.

Recordemos además que Darwin basó su teoría no tanto en el registro fósil (que en sus tiempos no había sido tan desentrañado como en la actualidad), sino en la observación de especies vivas en diferentes lugares de la tierra.

Pero que Seminator no haya sido capaz de responder esa interrogante inicial con las fuentes que están a la disposición, no quiere decir que esté en lo correcto, simplemente que su argumentación empezó con el pie izquierdo. La mejor prueba de la falla en la Teoría de Darwin, según Seminator, resultó ser una pregunta mal planteada.

miércoles, 20 de febrero de 2008

La irracionalidad de "pi" y la existencia de dios

¿Que tiene que ver que pi sea irracional con que dios exista?


No lo sé a ciencia cierta, pero al parecer ese es uno de los tantos argumentos que esgrimen personas que se sienten muy agredidas por el escepticismo que algunos profesamos. Explico: Hace un par de años un compañero de lista me comentó lo siguiente:
¿Que es util realmente? la tecnologia yo no creo, todo tiene su pro y contra... les repito a los escepticos expliquen el numero pi, hagan la comprobacion, expliquenme un agujero negro sin la necesidad de explicarlo en etereo, ¿has tenido un agujero negro (astronomicamente hablando) en tus manos?

Yo respondí que en la preparatoría había hecho una especie de aproximación para obtener el número referido, que en realidad no es tan difícil entender que pi es irracional. También le respondí que no era necesario tener un agujero negro en la mano (¡ni Dior me lo permita!), pero que era posible diseñar un experimento para comprobar si un objeto celeste observado se encuentra en la vecindad de un agujero negro o al menos cerca de la línea visual. Insistió con lo de pi:


Me gustaria saber como lo comprobaste por sus efectos o descubriste de donde nace el calculo del numero pi, hasta donde yo se el numero pi se sabe que puede usarse para diferentes tipos de calculos exactos pero como se llego al numero pi en su esencia para mi no es tan claro.
La respuesta fue en el sentido siguiente. Por principio de cuentas, pi es un número irracional, es decir, que no puede ser expresado mediante la razón (o división) de dos números enteros, en realidad no es tanta ciencia.
 
A medida que el diámetro de un círculo aumenta, la longitud de su circunferencia aumenta también. En la antigüedad se pensó que la fórmula para calcular la longitud de la circunferencia de un círculo, sabiendo su diámetro debería ser:

circunferencia = diámetro × π

El símbolo π representa un valor constante y se lo llama pi, pero no se sabía el valor de pi con suficiente exactitud. Ya en la biblia (1 Reyes 7, 23), se menciona su valor aproximado, que para Heriam era de 3. Una forma de calcular el valor de pi es calcular el perímetro de un polígono de muchos lados que está dentro de un círculo de diámetro conocido ya que mientras más lados tenga un polígono, más se parece a la circunferencia, y su perímetro se parecerá más a la longitud de la circunferencia"

Lo que hice en la preparatoria fue llegar a una expresión en la que se relaciona el radio de una circunferencia con la altura de los triángulos que unidos llenaban aproximadamente su superficie. Entre más triángulos quepan dentro de la circunferencia, unidos sus vértices al centro de esta, mejor será la aproximación. Llevando el caso al límite se puede obtener una manera de aproximar el cálculo de pi, aunque siempre será neceario afinar el método de ajuste, es decir no hay un método analítico para ello.

El valor de pi no puede calcularse numéricamente con total precisión porque, como decía, es un número irracional. Eso quiere decir que, por más cifras decimales que logremos calcular correctamente, siempre habrá más cifras decimales que se desconocen. Hasta donde sé, en la actualidad se conocen miles de millones de cifras decimales del valor de pi.
 
Una vez más insistió en el tema y respondió asi:


Entonces no es racional el numero pi, sólo hay hipotesis que dan un numero aproximado y no el exacto y en cambio se usa para el caculo cientifico como la trigonometria, se usa algo no comprobable si no solo por sus efectos . O sea se usa por conveniencia. Entonces Dios existe tu y yo somos efectos visibles de el.
Al leer esta especie de inesperado corolario basado en la irracionalidad de pi, no pude evitar dibujar una sonrisa amplia en mi cara. En realidad hay gente que piensa que dios existe porque un número no puede ser expresado como la división de dos números enteros. Proseguí escribiendo mi respuesta.

Pi no puede ser expresado como la división entre dos números enteros. La pregunta acerca de si Pi es o no racional se planteó en un tiempo bastante lejano, probablemente tan pronto como se descubrió que había números que no eran racionales. Pero la cuestión distaba de ser evidente. Arquímedes probó que el valor de Pi está entre 22/7 y 223/71. El promedio de estas 2 fracciones, 3123/994, tiene un error menor que 0.0003. El antipático 3.1416 = 3927/1250 tiene un error de menos de 0,00001. Por su parte Tsu Chu´ung-Chih, astrónomo chino del siglo V, halló la fracción 355/113 que dista de Pi en menos de 0,0000003.

Para fines prácticos, utilizar pi con 6 u 8 cifras decimales es más que suficiente. Aun así, si se desean más cifras para acercarse al nivel deseado de exactitud práctica, hay valores calculados de pi con miles de millones de cifras decimales. En muchos casos prácticos el número pi puede expresarse como tal (sin valores) y en el resultado su valor no es determinante.

Pero
poner la irracionalidad de pi como prueba de la existencia de dios es demasiado truculento, por no llamarlo de otra forma peor. Como lo he dicho antes, si creer en la existencia de dios le funciona a alguien, adelante, no es necesario quebrarse el seso con los dilemas de pi.

Hasta hoy, en la mentalidad decimal que tenemos, no hay mucho para donde movernos. Pi es irracional inevitablemente, pero no veo en ello paradojas ni inconsistencias. No veo que el hecho de no poder llegar hasta la última cifra decimal de pi sea una situación que ponga en peligro inminente a la ciencia. Más bien muestra que la realidad es como es, aunque uno quisiera que fuera diferente.


Lo que me quedó claro de este intercambio de ideas es que existen argumentos totalmente irracionales diseñados para enredar la mente de los incautos. No para abonar en favor de la existencia de dios, sino para abandonar la ciencia, el pensamiento crítico y el escepticismo que deberíamos profesar.

La actividad científica no tendría por qué estar reñida con la fe religiosa (a nivel personal). Conozco a muchos científicos que profesan la fe en dios sin ser un impedimento para su trabajo profesional.

¿Dios existe? No lo sé. Al parecer la existencia de dios en cualquier religión requiere la fe como requisito sine qua non. Yo me pregunto si la fe es estrictamente necesaria. Si no practico ninguna religión y no deseo tener fe en dios ¿habrá alguna forma de mostrar su existencia en forma independiente a mi fe (o de la ausencia de ella)?

Ligas interesantes:



http://documentation.ofset.org/drgeo/es/drgenius_94.html
http://es.wikipedia.org/wiki/Algoritmo_de_Borwein
http://www.rinconmatematico.com/
http://www.rinconmatematico.com.ar/irracionalpi/irracpi.pdf
__________________________________
Actualización.
Hay quienes, también, en formas bastante irracionales, pero originales, expresan la irracionalidad de "pi":
En esta imagen se puede apreciar un tatuaje con el valor de "pi" expresado con más de 200 decimales.
Foto cortesía de El tao de la Fisica.







martes, 19 de febrero de 2008

Renuncia Fidel Castro


Pensé que nunca llegaría este día. Pensé que la vida de Fidel Castro acabaría de una u otra forma antes que renunciara a su liderazgo tan prolongado. Pensé que quizás una de las causas de que Castro dejase de gobernar a Cuba sería un atentado contra su vida. Para mí no hubo personaje contemporáneo más controvertido, vilipendiado y criticado que él.

La anunciada renuncia de Fidel Castro a través de algunos medios, llega como el desenlace de un proceso de deterioro personal del que nadie se salva: la vejez.

¿Por que me llega tan hondo este anuncio? Porque unos días antes de mi nacimiento, el yate Granma atracaba en playas cubanas, desembarcando a Fidel y sus 82 seguidores, quienes desde mi hermoso México le acompañaban en esta empresa revolucionaria.

Han pasado poco más de 51 años desde ese histórico viaje del Granma. La historia del dictador cubano ha corrido paralela con mi propia vida. Y Fidel acaba de enviar su mensaje de despedida. En éste se dirige a sus entrañables compatriotas "...que me hicieron el inmenso honor de elegirme en días recientes como miembro del Parlamento, en cuyo seno se deben adoptar acuerdos importantes para el destino de nuestra Revolución, les comunico que no aspiraré ni aceptaré- repito- no aspiraré ni aceptaré, el cargo de Presidente del Consejo de Estado y Comandante en Jefe".

No deja de llamarle enemigo a su eterno enemigo, el capitalismo yanki, y termina su mensaje con un apoteótico párrafo en el que no pierde las esperanzas de derrotarlo: "El adversario a derrotar es sumamente fuerte, pero lo hemos mantenido a raya durante medio siglo. No me despido de ustedes. Deseo solo combatir como un soldado de las ideas. Seguiré escribiendo bajo el título “Reflexiones del compañero Fidel”. Será un arma más del arsenal con la cual se podrá contar. Tal vez mi voz se escuche. Seré cuidadoso."

¿Que tan válido era mantener por la vía de un liderazgo tiránico, durante medio siglo, a un sistema socialista en Cuba pese a las protestas de tanto cubano? ¿Cuantos murieron por esa causa? ¿Cuántos abandonaron Cuba para intentar mejorar su vida?

Son innegables los logros del pueblo cubano durante la época Castrista. Cuba ha producido excelentes deportistas, inmejorables escuelas de medicina, bajísimos porcentajes de analfabetismo, deliciosos rones y puros. Músicos de clase mundial, elevados niveles de salud pública y una cadena impresionante de etcéteras.

El otro lado de la moneda es el elevado número de exiliados cubanos, de presos políticos, de desaparecidos, de gente dispuesta a vender su alma a cualquier extranjero que llegue con dólares.

Me tocó ver en primera fila la situación de los compañeros cubanos allá por 1989. Nos visitaba un par representantes de los sindicatos de energía y minero de Cuba, en el tiempo en el que yo trabajaba para el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares y me desempeñaba como Secretario del Trabajo del Sindicato Único de Trabajadores de la Industria Nuclear. Junto con mi secretario general Armando Varela y otros compañeros del Comité Ejecutivo, les llevamos de visita a la planta nucleoeléctrica de Laguna Verde.

Parte del recorrido era visitar el puerto de Veracruz. Estando ahí, nuestros visitantes nos pidieron llevarlos a un mercado donde pudiesen comprar algunas refacciones para sus licuadoras caseras (vasos de vidrio y aluminio, aspas y sellos), así como una colección de cremas, champús y otros productos de belleza para sus respectivas esposas. De eso no había en Cuba.

Probaron manzanas frescas, con expresión infantil en sus caras. Se admiraron ante el tamaño de los chicharrones recién fritos de las carnicerías veracruzanas. Pudieron recordar la arquitectura de la Vieja Habana mirando los edificios del puerto. Y sobre todo, pudieron disfrutar de la libertad con la que viajamos desde la Cd. de México hasta Veracruz, de ahí al municipio de Alto Lucero (donde está la central de Laguna Verde), y el regreso. Comentaban que en un viaje tan largo, en Cuba, era de esperarse que hubiese una docena de puestos de revisión de documentos.

¿Valió la pena por la que pasó el pueblo cubano durante estos últimos 50 años? ¿Eran genuinas las expresiones de apoyo del pueblo Cubano hacia su anciano líder durante los mítines mutitudinarios en la Habana? ¿Son válidas las propuestas de los marielitos? ¿Se reconciliarán algún día los Cubanos de Cuba con los de Miami?

Veremos ahora el desenlace final de esta historia del pueblo cubano. Veremos si el régimen continúa siendo socialista en Cuba o cambia a otro esquema en ausencia del anciano patriarca. Veremos si los logros se mantienen y si se erradican los vicios de este larguísimo régimen.

viernes, 15 de febrero de 2008

Más sobre reencarnación

Como respuesta a la opinión que vertí hace un año sobre las 3 R's (Requisitos racionales para la Reencarnación), un buen amigo publicó un texto titulado "Los científicos pueden ser acientíficos", lo que pude entender en ese entonces fue que su postura era, en cierta forma, la de descalificar mi opinión sobre la reencarnación.

Cierto es que no estudio la reencarnación como un tema central en mis variopintos intereses. Y he admitido que es mucho lo que desconozco en ese tema, y aun en el campo de la ciencia. Pero eso no debiera ser óbice para, sin perder dignidad, opinar sobre algo que de ser cierto afectaría mi vida.

Si se revisa mi texto, he escrito con mucha claridad lo que pienso sobre la reencarnación. No he afirmado lo que es o lo que no es. Normalmente cuando tengo evidencias, afirmo. Pero en otras ocasiones, cuando tengo un razonamiento nacido de la reflexión sobre un tema de interés mutuo, normalmente expreso lo que pienso. Y puede que lo que piense sea erróneo. ¿Acaso es indigno arriesgarse a estar equivocado? En este caso he escrito: me inclino más a pensar que no existe la reencarnación. Y además he dado más de un par de razones por las que me inclino a pensar en ese sentido. Eso es el ejercicio de mi más sano escepticismo al respecto.

El punto es que la reencarnación, o es una realidad o no lo es. O bien soy (o seré) una reencarnación, o bien mi esencia es única e irrepetible.

Las opiniones a favor de su existencia citan como requisito sine qua non para su comprensión la meditación y otras técnicas de introspección. El texto antes mencionado no se inclina hacia una u otra postura, simplemente sugiere que expresar una opinión no calificada puede ser catalogado como una actitud poco digna.

Y quizás no tenga sentido discutir sobre este punto, pero ¿y si nos equivocamos? ¿Qué tal si comparamos notas sobre lo que sabemos o pensamos, y de esa forma encontramos una salida para establecer un modelo válido para ambas posturas?

Se puede minar la validez de una opinión sobre la base de la ignorancia sobre el tema. Pero eso no aporta nada a favor de la opinión contraria. Quizá la lectura de algunos sugeridos textos pueda traer más luz sobre el asunto. Pero de las respuestas vertidas he recibido más advertencias sobre la delicadez del asunto, críticas sobre la validez de mi postura, e invitaciones a la lectura y estudio ulterior del tema. Quizá me hubiese gustado un poco más de argumentos a favor.

Yo pienso que la reencarnación no existe, pero antes de juzgar mi opinión tomándola como una sentencia científica irrevocable, quizá debiera tomarse como la postura de un ser humano cualquiera, que antes que definirse a sí mismo como amante de la ciencia, se proclama como amante de la humanidad. Y que toma como bandera de actitud que esta, su única vida, es también la única oportunidad de hacerla bien, de que después de vivirla y llegado su fin se pueda sentir orgulloso del modo en que la vivió.

.

jueves, 14 de febrero de 2008

Tierra hueca, muchas mentiras

Antes que nada señalaré mi postura respecto a este tema de la supuesta tierra hueca.

Hasta hoy la evidencia muestra que las cavernas que existen en el planeta ocupan un pequeñísimo porcentaje de la corteza terrestre. Pueden parecernos enormes, vastas, inmensas, comparadas con nuestra apreciación de las dimensiones humanas. Pero no significan casi nada comparadas con las dimensiones terrestres. Esto es algo que puede perderse fácilmente de vista.

Pensar que lo que se dice en el artículo sobre la tierra hueca publicado en internet, de dudosa autoría, titulado "La tierra es hueca", acerca de que los templarios y los vikingos conocían América, sirva como argumento de oquedad terrestre es poco menos que fantasioso. Y tomarse a pies juntillas esta frase sin sentido, sin métrica de comparación, sin el más mínimo respaldo de nada (sólo la fe ciega de quien lo lea) sería tanto o más que un voto de estulticia: "La teoría de la tierra maciza es demostradamente imposible desde el punto de vista de la física y de la astrofísica, pues tendría una masa tal que atraería a todos los planetas del sistema, y posiblemente sería más pesada que el sol."

Esta última frase, queridos amigos y compañeros, es una gran mentira, mentira publicada para espatntar a incautos y constituye un grave ejemplo de la falta total de respeto por la inteligencia humana que tienen los que se dedican a publicar este tipo de tonterías. Sin más bases que su palabra, sin más datos para convencer a nadie, resulta tan hueca como la tierra que propone. Demuestra la flojera total por hacer lo que yo llamo "la tarea". Es muy fácil gritar y despotricar contra la ciencia, contra sus teorías, contra sus afirmaciones. Lo que es difícil es hacer la tarea para demostrar que no son ciertas. El que se la crea así como se dijo, en su salud (mental) lo hallará.

Pero vayamos más allá: Si calculamos la masa de la tierra tomando simplemente su tamaño y la constante de gravitación de newton, podemos obtener un resultado muy preciso haciendo unos pocos cálculos. ¿Es esta masa suficiente para generar una atracción fatal entre todos los planetas del sistema? Pues no. Esto se puede ver en el siguiente ejemplo de cálulo de la masa terrestre (originalmente en Geocities, pero trasladado al soporte documental, ante la amenaza de Yahoo para cerrar Geocities).

Por si fuera poco, cada que se registra un sismo en cualquier parte del mundo se comprueba que la tierra no es hueca, que está formada por estratos de diferente consistencia y características, y que por ese medio se transmiten las ondas sísmicas. Si la tierra fuese hueca como se afirma en esta patraña infantil, no se podría registrar los sismos, ni su epicentro, ni su intensidad en una escala internacionalmente aceptada.

La historia de la tierra como un cascarón hueco es un cuento lleno de fantasías y posiblemente de mentiras mal intencionadas.

Cuidado con lo que se lee… muchas mentiras circulan sin restricción por estos medios electrónicos. Que bueno que hay libre flujo de información. Que malo que lo aprovechen los mentirosos y los bromistas extremos basándose en la ignorancia de sus lectores.
.

miércoles, 13 de febrero de 2008

Investigación científica y Desarrollo tecnológico

Para mucha gente que no está en contacto directo con la investigación científica o el desarrollo tecnológico, existen confusiones sobre lo que son estos dos campos de la actividad humana. Los "inventos novedosos y útiles" al estilo de los automóviles, la televisión, la computadora personal, la comunicación inalámbrica, etc. no son descubrimientos científicos, son obra del desarrollo tecnológico.

Cuando se afirma que "El desarrollo tecnológico depende de la investigación científica", si bien es cierto que en muchos casos así es, eso no quiere decir que sea un
proceso integrado, es decir, que el mismo grupo de personas que desarrolla una teoría científica sea el mismo que desarrolla las miríada de aplicaciones tecnológicas que de ella se desprenden.

Incluso cuando un descubrimiento científico es divulgado (por ejemplo, la teoría de la relatividad), un ejército de científicos y tecnólogos se lanzan a la tarea de diseñar experimentos prácticos para comprobar las predicciones de esos descubrimientos. En este proceso de intentar comprobar las teorías de moda, usualmente se fuerza el ingenio de muchos grupos de investigación para desarrollar artefactos, instalaciones e instrumentos destinados a poner en la práctica dichas predicciones. Aquí el desarrollo de técnicas es muy importante.


En casi la totalidad de los casos en los que un desarrollo tecnológico se basa en o parte de un descubrimiento científico, se trata de actividades inconexas (al menos hablando de quienes los desarrollan y no de los principios que les sustenta).

Un descubrimiento científico NO se patenta, aunque se divulga. Un desarrollo tecnológico sí se patenta, pero no se divulga, a excepción de aquellos que están orientados a obras de altruismo o sociales. Incluso un D.T. puede no patentarse y conservarse como secreto industrial, aunque su explotación comercial y masiva nos lo traiga a la puerta de nuestros hogares.


He sido testigo del desarrollo de cientos de aplicaciones tecnológicas, en el campo nuclear (energía y física), en el campo de las aplicaciones médicas, en el campo de la energía eléctrica, en el campo de la tecnología de materiales. Pero he nunca he sido testigo presencial de un descubrimiento científico. De éstos últimos me entero por otros medios (usualmente revistas especializadas confiables o congresos).

Los miles de desarrollos tecnológicos que se pueden ver a diario se basan en pocos descubrimientos científicos. ¿La razón? El avance en las descripciones científicas de la realidad es mucho más lento que el de desarrollos tecnológicos.


En cierta época del desarrollo tecnológico e industrial, los inventores solían ser personajes solitarios, autodidactas o en ocasiones acompañados de un séquito pequeño de ayudantes. En la actualidad los desarrollos tecnológicos son el producto del trabajo interdisciplinario de equipos de investigadores y tecnólogos, auspiciados tanto por instituciones gubernamentales especializadas como por empresas privadas.

_________________

Fotografía: Efecto Cerenkov en el Reactor Triga Mark III, Centro Nuclear, ININ, México.


sábado, 9 de febrero de 2008

Intuición y Ciencia

A mediados de 1996, un miembro de un grupo de yahoo me criticó fuertemente por NO usar la intución como método o camino para encontrar respuestas a mis preguntas y cuestionamientos sobre la naturaleza, la realidad y otros temas. En ese entonces respondí lo que a continuación describo en esta columna.


¿Cómo veo la intuición?

Imaginemos que deseamos colocar una piedra de unos 200 gramos de peso a unos 200 metros del lugar donde la tenemos.

Conocemos las coordenadas del lugar donde debemos colocarlo, pero desconocemos como llegar hasta allá debido a la existencia de obstáculos naturales que nos impiden ver el destino (árboles, cañadas, etc).
Podemos lanzar la piedra con los elementos de que disponemos, digamos una catapulta o simplemente nuestro brazo. A este le llamaré el método 1.

Es muy probable que al aplicarlo fallemos en nuestro intento, que al hacerlo tengamos errores de apreciación, como quizás la fuerza que debemos usar, el ángulo y la orientación a las que debemos lanzar la piedra. Pero es un método rápido.

Otro método, al que llamaré método 2, es preguntar cómo llegar hasta allá o quizás
investigar el terreno circundante, llevar la piedra con nosotros, atravesar varios obstáculos, recorrer quizás caminos cerrados para regresar por nuestros pasos, pero sin abandonar nuestro propósito de llegar caminando hasta el sitio donde debemos depositar la piedra. Es un método largo, tardado y probablemente cansado. Pero el resultado tendrá menos errores que el de lanzar la piedra.

Para mí el método 1 es el de la intuición, y el método 2 es el de la ciencia.

Si usamos ambos métodos un número grande de veces y comparamos los resultados, muy probablemente encontremos que el método 1 tendrá muchas fallas y quizás unos pocos aciertos, mientras que el método 2 tendrá prácticamente un 100% de éxitos.

Esto se puede ver en el deporte del golf. En efecto hay algunos pocos jugadores que dan "hoyo en uno", pero son mucho más los jugadores que deben dar varios golpes y recorrer todo el camino para llegar al objetivo de introducir la pelotilla en el hoyo. El "tiro perfecto" es más obra de la casualidad que de un entrenamiento o conocimiento del terreno.

Quizás si se considera que algunas veces podemos atinar a nuestro objetivo con el método de la intuición, podamos caer en la tentación de usarla para todo propósito. Aun más, si este método es sencillo y rápido, nos puede convencer fácilmente de sus bondades.


Sin embargo, debemos aceptar que al hacerlo, podemos cometer errores con mucha frecuencia, y que éstos pueden ser muy grandes. ¿Por qué seguirla usando y no usar el método de la ciencia para llegar a las nuestro objrtivo con exactitud?

Porque en primer lugar no somos máquinas, somos seres sensibles cuyos sentimientos se involucran al tomar decisiones. Nos sentimos mejor cuando la realidad es como queremos que sea, y quisiéramos que para llegar a su entendimiento los métodos fueran fáciles, sin trabajo, sin esfuerzo. Nos gustaría que no tuviésemos que recorrer esos caminos desconocidos, paso a paso. Nos gustaría que las rutas a seguir no tuviesen obstáculos, no tuviesen errores, no tuviesen fallas.


En segundo lugar, cuando la realidad se aparta de cómo la imaginamos y si además para conocerla se nos pide que sigamos caminos sujetos a la crítica de otros, cuando sabemos que la frustración es parte del precio a pagar por entenderla, entonces es cuando desarrollamos los prejuicios, nuestros bien amados auto-engaños, nuestras medidas de cerrazón ante las evidencias; es cuando buscamos la culpa de nuestras frustraciones en las condiciones externas a nosotros y cuando nos sentimos a gusto con otros que sienten más o menos lo mismo que sentimos, con quien nos consolamos mutuamente. Pretendemos que nuestra manera grupal de pensar es "universal y única". Incluso hay quienes desarrollan sentimientos de animadversión hacia quienes piensan en direcciones diferentes (como es el caso de las sectas fundamentalistas).


En tercer lugar, la mente humana es bastante sugestionable. Si caemos en la cuenta de que nuestra intuición nos falló, podemos culpar a otros de nuestras fallas, podemos decir que somos víctimas de las circunstancias y que siempre supimos la verdad. Podemos imaginarnos un gran complot que atenta contra nuestros objetivos. Si lo decimos muchas veces podemos llegar a convencer a nuestra mente de que esa es la razón de nuestras aparentes fallas, que hemos sido engañados por otros, que hay que eliminar a esos que se oponen a nosotros... en fin, la colección de este tipo de pseudo-razonamientos es grande.
_________________________________________________________________

Pero, admito que a veces uso la intuición, consciente de que sus alcances son restringidos, y de que si el resultado obtenido no es adecuado, siempre tengo el otro camino.
¿Cuándo uso la intuición? Por ejemplo cuando me enfrento a situaciones potencialmente peligrosas y no dispongo de tiempo para obtener evidencias objetivas.

Al caminar por una calle oscura y encontrarme de frente con varios sujetos de aspecto amenazante, prefiero no obtener evidencias objetivas, prefiero no preguntar sus intenciones, prefiero confiar en mi intuición que me dice ¡sal corriendo de ahí! En casos como este no me importa si mi juicio falló o si me acerqué a la verdad. En estos casos prefiero pensar que abrazar mi prejuicio era mejor que mantener mi intención de saber más del asunto.


Finalmente un sano equilibrio entre ambas formas de abordar un problema puede ser una solución aceptable. Recurrir a la intuición (o sentido común, o recuerdos de experiencias pasadas, o seguir los consejos aprendidos, como se le quiera llamar) en momentos en los que el tiempo es determinante, en los que la rapidez de procesamiento es vital. Recurrir a la razón, al método de la ciencia cuando no hay prisa, cuando deseamos más que rapidez, exactitud en nuestras conclusiones, veracidad en nuestras afirmaciones y consistencia en nuestras predicciones.

jueves, 7 de febrero de 2008

Requisitos racionales para la Reencarnación

Hasta donde he podido saber del asunto de la reencarnación, ésta significa que después de que uno muere, es posible que el espíritu, el alma, la esencia o como se le llame, vuelva a habitar en otro cuerpo (quizá el de otro ser humano). Renacer, quizá. Literalmente volverse a forrar de carne. Que un espíritu o idea vuelva a tomar forma corporal (Esta última tomada del Diccionario de la Real Academia Española).

Tomando como válidas las premisas anteriores (con la consabida reserva escéptica), se me ocurre que si la reencarnación fuese real y auténtica, como mínimo implicaría cumplir los siguientes requisitos racionales:

  1. Que hubiese un espíritu, un alma, una esencia incorpórea al menos por cada ser humano vivo.
  2. Que de alguna forma ese espíritu habitara en nosotros, con nosotros, y a pesar de nosotros (me imagino que no podría renunciar a él o solicitar un cambio si, por ejemplo, si no me satisfacen sus características).
  3. Que no se aniquile cuando el cuerpo humano muere, que sea inmortal.
  4. Que de alguna forma ese espíritu se pudiese mantener también fuera del cuerpo, en alguna zona espacio-temporal, en algún campo electromagnético o gravitacional (digo, por mencionar algunos).
  5. Que a través de algún mecanismo fuera del cuerpo conserve la memoria de ciertas características propias (quizá con cierta identidad e individualidad, o quizá como parte de una colectividad) y/o adquiridas a partir de vivencias importantes experimentadas a través de los sentidos y actividad interna del huésped anterior.
  6. Que sea posible reconocer estas características una vez reencarnado, es decir que la memoria de almacenamiento de características no se degrade, que pase más o menos inalterada al nuevo huésped.
  7. Que ese reconocimiento estuviese basado en las propias características del espíritu o alma, y NO en lo que el "nuevo" cuerpo (y su cerebro) puede generar como ideas propias o sembradas.
¿Cómo determinar la existencia de un fenómeno con esta simple cadena de requisitos? (Ojo, que es una lista no exhaustiva). Tendría que empezarse por el más básico, el que exige la existencia de un alma inmortal.

No sólo su peso (recuerdo que hace tiempo alguien con demasiada iniciativa determinó el "peso" del alma, midiendo lo que pesaba un moribundo y posteriormente su cadáver, determinando la friolera de 21 gramos), sino su esencia, su funcionamiento, al menos sus características.

El estudio de cada una de los requisitos anteriores tendría que ser exhaustivo. Según entiendo, lo que hasta ahora se ha hecho es ir al revés. Se tiene una especie de reconocimiento de ciertas características o experiencias (supuestamente anteriores) y se camina en sentido contrario para llegar al punto en que la explicación es que existe una especie de alma inmortal que sirve de base para una o varias encarnaciones. Claro dando unos brincos entre una y otra característica que se pierde la continuidad totalmente.

El día en que podamos demostrar con evidencias inobjetables que existe un espíritu, un alma, una esencia inmortal, quizá estemos dando los pasos sólidos para llegar a la unificación de muchas líneas de pensamiento. Incluyendo la que supone que esa alma es una unidad que puede almacenar datos de la evolución espiritual (si es que existe tal cosa) que se logra a través de numerosas pasadas por el mundo físico.

Mientras tanto, mi adivinanza educada se mantiene apuntando hacia la fe, la imaginación y la credulidad de la gente como principales pilares de esta supuesta forma de "no morir".

miércoles, 6 de febrero de 2008

Sobre el mito del "Efecto Mozart"


Este es uno de los temas que, al revisarlos, hacen que me duela ser escéptico. Y explico.

La música es una de mis grandes pasiones. Apreciarla e interpretarla. Exalta mis más profundos sentimientos, enriquece mi existencia y hace que mis días tengan un buen principio y un buen final. Tuve educación musical desde los 9 años, aunque ya desde antes manifestaba mi gusto por la apreciación de la música culta.

Solía escuchar rock pesado a todo volumen cuando estudiaba para mis exámenes de la preparatoria y de la universidad. Participé en el coro de la secundaria (aunque mi voz no era tan buena). Participé en más de tres conjuntos musicales en toda mi vida, incluso de manera semi profesional. Compuse música (no puedo decir que la escribí, porque para cuando la compuse por primera vez, ya podía hacerlo a través de una computadora), y aún escucho mis propias composiciones (y grabaciones) para relajarme.

Combiné mis habilidades musicales con las profesionales para convertirme en la década de 1990 en uno de los pocos ingenieros de sonido de la zona montañosa del estado de México que sabía física acústica y tenía dominio en el manejo de sistemas profesionales de sonido en vivo (sound reinforcement).

Basta de retrospectivas. Al punto. Acabo de leer un artículo en e-skeptic de hoy, titulado "
The Myth of the Mozart Effect". Y aunque el tema del texto es el supuesto aumento en la inteligencia por escuchar música del buen Wolfgang Amadeus, no deja de ser decepcionante el enfoque escéptico utilizado para desmitificar este efecto.

Por principio de cuentas, el autor (
Will Dowd) relata el origen del efecto Mozart. El buen Alberto Einstein solía distraerse un poco de sus cavilaciones tocando en el violín alguna sonata de Wolfgang. Su sentir, como el de mucha gente (entre la que me incluyo) era que la música y el intelecto del raciocinio están ligados. La música y su trabajo científico, solía decir, habían "nacido de la misma fuente".

Tomando eso en consideración, un psicólogo de la
Universidad de California Irvine (Gordon Shaw), junto con otros dos colegas, llevó a cabo en 1993 un estudio con 36 de sus estudiantes, en el que se les hacía escuchar a Mozart antes de hacerles una prueba de inteligencia. Al parecer este sencillo procedimiento hacía que los resultados de esta prueba tuviesen incrementos apreciables.

Posteriormente un músico (Don Campbell) se dió cuenta del potencial de negocios en este tema, y en 1996 registró la marca
Mozart Effect™. Ha escrito muchos libros y grabado música especialmente para reforzar este supuesto efecto. Sus grabaciones, entre las que se incluye "Don Giovanni" para fetos humanos, se han vendido como pan caliente en los EE. UU.

Muy interesante, digo yo, pero ¿que tan cierto es este efecto? ¿En realidad hay un aumento en la inteligencia por oir la música de don Amadeus? Aquí es donde duele, y fuerte: Al parecer no lo hay. Incluso en fechas recientes, el Ministerio Alemán de Investigación realizó un estudio cuya conclusión es determinante: Escuchar pasivamente cualquier tipo de música, sea de Mozart o de Molotov, no incrementa la inteligencia.

Al parecer lo que existe es una relación directa entre el entrenamiento para desarrollar habilidades de interpretación musical y el desarrollo del coeficiente intelectual, según lo propone este mismo estudio. Después de todo Einstein no escuchaba una grabación sino que interpretaba las obras de Mozart.

Pero entonces ¿qué pasa con esa magia que parece invadirnos cuando escuchamos el famosísimo "paam __ pam paam__ pam pam, pam pam pam paaaam? ¿Es magia o es sólo que cuando escuchamos algo que nos gusta sucede lo mismo que cuando comemos lo que nos gusta o cuando vemos lo que nos gusta? ¿Endorfinas all arround?

El punto es que los herederos de Don Campbell disfrutan ya de una jugosa pensión millonaria que resultó de crear un emporio sobre bases científicamente dudosas. De acuerdo con el artículo de WIll Dowd, antes de morir, Campbell trató de traducir el lenguaje científico utilizado en el estudio original de Shaw et al: "Escuchar música, conluyeron (Shaw y sus colegas, N. de KC.), actúa como un 'ejercicio' para facilitar las operaciones simétricas asociadas con las más altas funciones cerebrales. En términos llanos, puede mejorar tu concentración, aumentar tu capacidad de hacer saltos intuitivos, y, no incidentalmente, ahorrate unos cuantos golpes en tu juego de golf".

Esta traducción de los resultados del estudio de la Universidad de California Irvine es inexacto y poco sincero. Promete una mejoría que nunca se tendrá ciertamente por el sólo hecho de escuchar unas notas musicales. Es una hermosa metáfora, sin lugar a dudas, pero aunque duela decirlo, sólo ha servido para hacer grandes negocios, acuñar expresiones y engañar a muchos.

Y sí, me decepciona este enfoque escéptico que yo mismo pregono. Me decepciona porque hubiese querido que la música hiciese maravillas con mi supuesta inteligencia. Sólo por escucharla. Pero al parecer no es así. Ni modos, que le vamos a hacer....



martes, 5 de febrero de 2008

¿Somos como hormigas para los extraterrestres?

Hace no mucho, reenvié a un Grupo de Yahoo un artículo cuyo título era ¿Cómo nos ven los extraterrestres?

Un miembro del grupo pensó que el cuestionamiento era de mi autoría y, como sucede en estos casos en los que la gente ve lo que quiere ver, me escribió lo siguiente:

¿Cómo ves tu a las hormigas o a los otros seres vivientes mientras viven? Trata
s de comprender su modo de socializar y de vivir no es así? Pues eso mismo hacen ellos, tratan de entender que son estos seres que habitan en el Sol 3 y que clase de vida llevan, tratando, en lo mas posible, de no interferir ni causar problema alguno. Yo considero que somos visitados no solo por una raza de seres de las estrellas sino por varias, y algunas de ellas quizá en el algún momento deciden entrar en contacto con algunos de nosotros para aprender más.

Bien, como normalmente sucede en estos casos le respondí:

¿Cómo veo a las hormigas?

Mientras no se coman las plantas de mi jardín, mientras no las vea rondando en mi cocina o mientras no se me suban a las piernas, las veo como a otras formas de vida. Dados los casos mencionados, las veo como una plaga que hay que exterminar.

Suponer que eso mismo que yo hago (o lo que tú sugieres: tratar de comprender su modo de socializar y de vivir), lo hacen seres de los que no tenemos una sola prueba de su existencia, me parece, a lo sumo, un interesante ejercicio de imaginación.

Y aún siguiendo este ejercicio de imaginación, me surge una pregunta ¿Que ganaría yo al estudiar a las hormigas? De no ser que al estudiar su modo de vida, encontrase la forma de expulsarlas de MIS espacios, no se me ocurre otro beneficio. Trasladar ese interés al ámbito de una supuesta raza extraterrestre (o a varias, como sugieres), no es otra cosa que suponer que todo lo que no vemos, ni somos capaces de entender, es tan humano como nosotros. Es el llamado principio antrópico: TODO está hecho para los humanos, incluso el interés de esos imaginarios seres de más allá de nuestro sistema solar.

Pero a mí no se me ocurriría pensar que, si es que en verdad hay seres extraterrestres, se ocupan de nosotros. Para nada. Ni siquiera como curiosidad para estudiarnos. No seríamos tan importantes para ellos. Claro, a menos que fuésemos nosotros los que nos metiésemos en su cocina, o les devoráramos sus ornamentos, o les picásemos sus extraterrestres pantorrillas.

No hemos hecho nada de eso. No nos hemos acercado ni tantito a otras estrellas. Apenas mandamos, décadas antes, sondas que aun rondan las vecindades de nuestro sistema solar. Dudo mucho que estas sondas Voyager signifiquen para ellos (si es que existen estos extraterrestres) lo mismo que las hormigas para mí.

No pienso que seamos "hormigas" para los supuestos extraterrestres, en primer lugar porque, en serio, aun no sabemos con certeza si hay "extraterrestres". El día en que tú tengas evidencias de la presencia de estos seres, no te quedes con ellas, compártelas y deja que otros las analicen y las estudien. Te podrías llevar parte del premio Nobel.

Respecto a otros seres (terrícolas), mi opinión es casi la misma, excepto que existiría el cuidado de no romper un equilibrio ecológico.

viernes, 1 de febrero de 2008

Escépticos ¿todos son deshonestos?


A continuación reproduzco un escrito tomado de un sitio del así llamado Grupo Elron que en verdad me causa risa y no puedo evitar ser sarcástico al leerlo.

Su origen, supongo en forma educada, debe encontrarse en alguna crítica por parte de algún escéptico a las afirmaciones dudosas sobre las tecnologías supuestamente extraterrestres involucradas para realizar los círculos en las cosechas, construir las pirámides de Egipto, y trasladar a los gigantes en la isla de Pascua.

Por desgracia el autor del texto, Horacio Velmont, nunca reproduce ni proporciona las evidencias de lo afirmado por quienes él llama "Investigadores deshonestos".

Me parece que es un intento ridículo de burla y de seudo denuncia, que más bien raya en el chisme de lavadero. Pero finalmente lo anterior es mi opinión general. Mis opiniones puntuales se encuentran en rojo sobre el texto de don Horacio, el buen, ilustre abogado, iluminado por los maestros de luz.

_______________________________________________________________________

LA DESHONESTIDAD DEL ESCÉPTICO

HORACIO VELMONT

Cuando uno lee algún tema en las Web escépticas espera de buena fe encontrar no sólo argumentaciones serias, sino también que se haya puesto sobre el tapete todas las posturas sobre el caso, pero sin embargo se encuentra con la sorpresa de que eluden olímpicamente la cuestión Ovni y todo lo referente al mundo espiritual.

No importa que los Maestros de Luz (bonito nombre, ya hasta me gusta. Nota envidiosa de KC) hayan dado su "versión" –llamémosle así– que soluciona la cuestión perfectamente (con una absoluta certeza. Nota de KC), ellos no la toman en cuenta: simplemente no existe (quizá la deshonestidad está en otro lado también, al asegurar que la NO existencia es lo que se afirma, cuando en realidad la EXISTENCIA del mundo espiritual es la que esta en duda, a falta de mejores y más sólidas evidencias. Nota de KC).

Veamos por ejemplo el caso de los Círculos en los sembrados… ¿Qué hacen los escépticos (todos, absolutamente todos, sin lugar a dudas. Nota sarcástica de KC)? Pues hablan de bromistas, y pretenden demostrarlo con uno o dos círculos realizados por algunos diletantes. Pero se quedan allí como si con esto ya estuviera todo resuelto.

La pregunta, entonces, surge patente: ¿Por qué no dicen que los círculos que hicieron esos diletantes, o como se les quiera llamar, son rudimentarios, o mejor aún estrafalarios, si se los compara con los auténticos, ya que no hay forma de imitarlos en la belleza de sus formas.

¿Por qué no dicen que está fuera de toda lógica pensar que esos círculos, que han aparecido siempre en nuestros campos, hayan sido hechos por bromistas o gente que se dedica a engañar por el gusto de hacerlo? (Muchos, muchísimos artistas también expresan su arte por el sólo gusto de hacerlo. Nota de KC)

Hacer un solo círculo, aun rudimentario, demanda muchísima mano de obra y muchísimas horas de trabajo, de las que nadie dispone, ¿y para colmo sólo para hacer una broma o engañar sin recibir nada a cambio? (Sólo habría que imaginar lo que hizo Van Gogh. Nota de KC)

Además, si verdaderamente los hicieran bromistas o personas que se dedican a engañar, jamás podrían pasar desapercibidos y ya estarían encarcelados por destruir la propiedad ajena, y por lo tanto la "profesión" de hacer círculos en los sembrados ya habría desaparecido porque nadie se animaría a hacerlos.

Y no hablemos de la radiactividad que tienen los círculos (¿Acaso habrá alguna referencia en la que se pueda consultar la "cantidad de radiación" medida en estos diseños? Duda de KC), ni de la perfección de los diseños, ni de su complejidad, ni de que aparecen en pocos segundos, ni de que están hechos obviamente desde el aire y no desde la superficie como lo hacen los imitadores. (De acuerdo con don Horacio, el excelso arte humano, como la pintura de Rembrandt, o la escultura de Rodin, o la danza de Nureyev, o la música de Mozart de seguro es también obra de extraterrestres. Nota de KC)

Cuando los escépticos (todos, absolutamente todos, sin lugar a dudas. Nota sarcástica de KC) hablan de los Círculos en los sembrados guardan silencio sobre cualquier idea que, aunque solucione el problema, signifique poner en la ecuación al factor Ovni. (De hecho sí se pone, pero por falta de evidencias se le asigna una probabilidad muy baja de que esa sea una de las causas. Nota de KC)

Un investigador que solamente ponga sobre el tapete los argumentos que favorezcan su postura, a pesar de que haga agua por todos lados, y eluda la que resuelva el problema porque al mismo tiempo defenestra la suya, es simplemente un investigador deshonesto que prefiere el engaño antes que la verdad. (Por ello, don Horacio, habría que decir que hay otras causas para estos fenómenos. De otra forma también se es deshonesto ¿no?)

No hay diferencia entre un escéptico que actúa así y el corredor que quiere ganar la carrera porque tomó estimulantes.

Cuando los escépticos hablan de las Pirámides de Egipto –que nosotros sabemos por los Maestros de Luz que fueron erigidas por extraterrestres (¡¡¡Sin lugar a duda!!!. Nota de KC que pone en evidencia que el argumento de la deshonestidad también afecta al autor de esta notita), precisamente de Orión 3, hace más de 10.000 años, y cuyos bloques fueron puestos en su sitio con aparatos gravitatorios–, afirman frívolamente (es que en verdad hay una frivolidad muy grande al decir que las pirámides de Egipto fueron hechas por los egipcios. Nota de KC) que sus autores fueron los egipcios.

No importa que hace 10.000 años los egipcios aún no existieran, los escépticos insisten en que fueron los egipcios. ¿Cómo es posible que argumenten así, de una manera tal como solamente lo harían los que están dementes? (¿Cómo sabe que son 10,000 años?. Pregunta de KC)

Desde ya que tampoco ponen en el tapete el hecho de que es imposible construir una pirámide de la envergadura que tienen las de Egipto si no se poseen aparatos que venzan la gravedad, algo que por supuesto cualquier extraterrestre posee. (¡¡¡Sin lugar a duda!!!. Nota de KC que pone en evidencia que el autor o bien es extraterrestre, o bien tiene evidencia que ningún escéptico tiene, o bien que está tratando de engañar al lector)

Y también está el dato, no menos importante, de que los egipcios no dejaron ningún detalle de cómo construyeron esos monumentos. ¡Nada menos que los egipcios, que todo lo dejaban anotado para la posteridad! (No es raro que aun en el siglo XXI tengamos investigadores destacados en el campo del desarrollo tecnológico cuya herramienta principal para la innovación sea el conocimiento tácito. Una encuesta realizada en una institución de investigación en México muestra que casi el 60% del conocimiento que se vierte en los productos se basa en la "experiencia personal", y sólo un 40% en documentos. Nota de primera mano de KC)

Entiéndase que no estamos "quejándonos" de que no den por cierto que la construyeron extraterrestres, sino simplemente haciendo notar que su posibilidad de que las hayan hecho no la ponen en absoluto en la ecuación. Ésta es la deshonestidad a la que nos referimos. (Pues para no ser deshonesto, don Horacio debería poner también en SU ecuación que existe una gran probabilidad de que hayan sido los egipcios los autores de tal obra. Nota de KC)

Los escépticos eluden el factor extraterrestre en la construcción de las Pirámides como si fuera algo tan ridículo similar a recurrir a Mandrake el mago y a su varita mágica… (lo interesante aquí es que don Horacio hace este símil, en lugar de proporcionar evidencia sólida. Nota de KC)

Los Moai de la isla de Pascua fueron construidos por extraterrestres (¡¡¡Otra vez, sin lugar a duda!!!. Nota de KC), que convivieron con los nativos, por la sencilla (sencillísima, diría KC) razón de que para levantar tan grandes pesos –algunos llegan hasta la friolera de 80 toneladas– se necesitan máquinas antigravitatorios (y sólo antigravitatorias, nada de ingenio humano. Nota de KC), que sólo ellos poseen.

En 1986, el ingeniero checo Pavel Pavel visitó Rapa Nui como miembro de una expedición arqueológica de Thor Heyerdahl. Pavel Pavel fue invitado como especialista en el tema de transporte de las estatuas para demostrar su teoría de cómo los Moai fueron transportados. El resultado de este experimento fue el "exitoso" traslado de un Moai de 4 toneladas en Tongariki. La teoría de Pavel Pavel se basó en la tradición oral Rapa Nui que dice que los Moai caminaron a su destino, esto combinado con el concepto de que cada Moai posee un centro de gravedad (el concepto de centro de masa aplica a TODOS los cuerpos sólidos. Ignorar este hecho es una pequeña muestra de que, de acuerdo con el argumento de don Horacio, el autor ES deshonesto. Nota de KC). Atando una cuerda alrededor de la cabeza y otra alrededor de su base, un grupo de sólo 17 personas logró hacer caminar el Moai.

Más allá de que la tradición oral Rapa Nui dicen que los Moai "volaron" y no caminaron, el experimento sólo demostró que con unas cuantas personas, insumiendo varios días, y utilizando cuerdas y poleas, se pueden levantar grandes pesos como los de algunos Moai (no los de 80 toneladas, por supuesto), algo que obviamente los extraterrestres pueden hacer con facilidad en pocos segundos con sus aparatitos antigravitatorios. (Las pregunta de KC son, si así lo hicieron ¿Por qué lo hicieron? ¿por el simple gusto de hacerlo? ¿por qué si así lo hicieron no dejaron ni un simple engrane, un cable, un poco de material de esencia no conocida en la tierra?)

Los escépticos ni siquiera hacen alusión a que la tradición oral del "vuelo" de los Moai queda perfectamente aclarada poniendo en el tapete al factor extraterrestre con sus consabidos (consabidísimos, totalmente conocidos por toda la galaxia. Nota sarcástica de KC) aparatos que permiten manipular la gravedad a gusto.

¿Acaso esto no se llama deshonestidad? Bueno, también puede llamársele demencia, es cuestión de opinión… (puede ser demencia también el afirmar que algún "maestro de luz" reveló via telepática que existe un aparato gravitatorio, nota de KC)

Y así podríamos seguir hasta el infinito poniendo al factor extraterrestre detrás de cada misterio y viendo como ese supuesto misterio desaparece como por arte de magia. (No debe caber duda. La explicación extraterrestre es la más viable para TODO. Nota irónica y sarcástica de KC)

¿Dije o me olvidé de decirlo que dentro de una de las Pirámides de Egipto se descubrió una escalera en el techo?

Y yo me pregunto, ¿para que habría una escalera en el techo, salvo que se tengan aparatitos antigravitatorios, algo que solamente los extraterrestres poseen? (Ellos y sólo ellos, nadie mas. Que no quepa la menor duda. Nota del sarcasmo natural de KC)

_______________________________________________________________________

Sólo me resta resaltar el dicho de don Bertrand Russell, traducido para facilitar la interpretación: El problema total con el mundo es que los tontos y los fanáticos están tan seguros de sí mismos, mientras que la gente más sabia está llena de dudas.

Escepticismo Activo

Grupos de Google
Suscribirte a Escepticismo activo
Correo electrónico:
Consultar este grupo

Recientes ciudadanos de Higadolandia

Se ha producido un error en este gadget.