miércoles, 3 de septiembre de 2008

Peligro: phishing de herencias nigerianas y loterías extranjeras


Hace como unos 5 años me llegó el primer mensaje electrónico de este tipo. Mucho antes de saber siquiera lo que era phishing. Decía algo así como que el difunto señor Bakela, alto funcionario del banco central de Nigeria, había dejado como herencia una cuenta de dinero (mal habido supongo), el cual, según el remitente (supuestamente un abogado de la familia de Bakela), era imposible de recuperar en ese país debido a las condiciones violentas (guerra civil) que imperaban y a que el Sr. Bakela era perseguido por el gobierno. En suma, pedían mi ayuda para transferir unos 20 millones de dólares americanos a mi cuenta para que después yo los reenviara a otra cuenta en el extranjero. Por hacerles el "favorcito" yo recibiría el 10% de la operación, es decir, dos megadólares.

Mi habitual escepticismo me llevó a desechar el mensaje. ¿Por qué diantres me mandaban a mí esa petición? ¿Qué cosa especial tenía yo para ser "favorecido" con esta oportunidad? ¿No habría alguien de más confianza? Imaginemos que el supuesto abogado que me enviaba el mensaje depositase el dinero en mi cuenta ¿qué le garantizaría que yo cumpliera puntualmente el acuerdo de reenviar el 90% restante? Es decir, si yo me viese en esa necesidad reclutaría a un amigo de mucha, muchísima confianza.

Bien, pues pensé en esta situación por varios meses y finalmente consulté con una especialista en cuestiones fiscales y legales. Mi duda era si en realidad en México podría hacerse eso que me proponían, es decir, recibir esa suma de dinero y transferirla vía electrónica a otro país en el extranjero, sin que el fisco se enterase (¿Cómo podría justificar un ingreso de un par de millones de dólares? de seguro el de Nigeria no me me iba a pedir una factura o recibo de honorarios por mis servicios ni a darme un recibo por el 90% transferido). Su respuesta fue que
desde ese punto de vista, en efecto, la operación era más que imposible. Esa es la realidad de una situación legal y fiscal en este asunto.

Posteriormente recibí otros mensajes similares, a razón de uno cada tres meses aproximadamente; luego se intensificaron y comenzaron a llegar varios al mes. Actualmente me llegan dos o tres diarios, claro, no del mismo Sr. Bakela sino de otros fraudulentos clones. Todos los borré y sólo mantuve un par de ellos en el buzón.

¿Cual es el truco?

La clave de este engaño está en que la persona que recibe el mensaje cree en la tentadora oportunidad. Cuando eso sucede se pone en contacto con estos supuestos representantes nigerianos, acepta sus condiciones, y proporciona sus datos personales, los que son corroborados mediante llamadas telefónicas, que pretenden darle seriedad al asunto. Ahí ya existe un riesgo grande al comunicar datos personales a gente desconocida.

Posteriormente hay dos versiones: una consiste en que los nigerianos comienzan a pedir algunos documentos firmados, los cuales deben ser tramitados en Nigeria, lo cual tiene un costo algo elevado, digamos mil dólares. Los remitentes declaran que no tienen dinero, por lo que la víctima debe depositar esa cantidad (total, si va a ser millonario, que importan esos cuantos miles). Estas solicitudes pueden repetirse por varias veces, de acuerdo a como se deje el cliente (versión en inglés acá). Después suspenden toda comunicación. Para este entonces es probable que a la víctima le hayan birlado entre 1,000 y 5,000 dólares. La otra versión consiste en que solicitan los datos de la cuenta destino, e incluso los passwords y claves para realizar ellos mismos la transferencia. Si la víctima usa esa cuenta para sus operaciones normales, estará en manos de los estafadores.

Por mala fortuna no tengo evidencias de esta última versión, y sólo la conozco de oídas. Si en verdad esto ha sucedido, lo único que queda es la lógica del engaño. Sin embargo un ejemplo típico (aunque no nigeriano) de este tipo de mensajes puede verse acá. El que más me llegó a mi buzón fue el de un tal Barrister Jon Aristide, y aunque borré todos sus mensajes, pude reconocer
su nombre en el sitio Scams.net. El mensaje puede verse acá.

En el medio, este tipo de engaños es conocido como "trampa 419" pues de tanto llevarse a cabo, en Nigeria salió una ley con ese número, la cual sanciona estos engaños fraudulentos.

¡Lotería!

Lo que ha seguido sucediendo es la llegada (diaria, y hasta con tres repeticiones)
a mi cuenta de correo de otro tipo de mensajes, en los que supuestamente me notifican de haber sido ganador de la lotería irlandesa, la británica, la japonesa y de cuanta nacionalidad exista. Y yo me pregunto ¿Cómo chingüengües me he ganado tanto pinche dinero SIN haber comprado un sólo puto billetito de esas loterías puñeteras, celebradas en casa del carajo?

Haciendo cuentas someras, a estas alturas debería tener en mi poder unos tres mil millones de euros. ¿De dónde demonios sacan tanto dinero para regalármelo así por que sí? Este par de preguntas me han llevado a entender que si tanto insisten en seguir enviando esos mensajes es que de seguro habrá algunos avariciosos (e
ilusos) que se la creen. Este tipo de engaños también están documentados y pueden verse acá.

Al igual que los engaños 419, éstos se basan en lo mismo, credulidad y avaricia en las víctimas. La manera de realizar el engaño también es similar, pues el contacto pide toda clase de depósitos para "liberar" el premio. Ejemplos muy recientes de estos mensajes pueden verse aquí, y aquí.

¿Cómo prevenir este tipo de engaños peligrosos?

El consejo es básico es usar escepticismo y el pensamiento crítico. Quizás abandonar la avaricia como motor de la credulidad, pues aunque pareciera fácil embolsarse unos millones a través de estas tentadoras ofertas, la verdad es que es más seguro pensar que sólo son engaños. Para ponerlos al descubierto sugiero preguntar a algún abogado o contador antes de responder a estos mensajes, además de tener una actitud escéptica y aplicar el pensamiento crítico cuando nos encontramos frente a esta situación.

Hay que recordar que la realidad no se tuerce ante nuestras ilusiones en forma milagrosa, sino sólo ante el esfuerzo constante que proporciona logros, pequeños a veces pero en fila segura.

De acuerdo con What's the Harm?, se tienen 1,510 casos de personas que fueron engañadas sólo con los mensajes "nigerianos". Resulta triste el caso de una abuela de New Jersey que invirtió sus ahorros tratando de obtener un premio de la lotería de Jamaica, prometido a través de este tipo de mensajes. Al no lograr su objetivo, se suicidó.

Más información sobre phishing bancario acá.


1 comentario:

Ego sum qui sum dijo...

Vaya, creo que quien cae en un truco tan puñetero y obvio merece que le roben hasta los órganos.

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