viernes 2 de mayo de 2008

Escepticismo peligroso parte 1

El difunto Carl Sagan en su libro "El Mundo y sus Demonios" expuso, en términos muy claros, lo peligroso que resulta el escepticismo:

El escepticismo tiene por función ser peligroso. Es un desa­fío a las instituciones establecidas. Si enseñamos a todo el mundo, incluyendo por ejemplo a los estudiantes de educación secundaria, unos hábitos de pensamiento escéptico, probablemente no limitarán su escepticismo a los ovnis, los anuncios de aspirinas y los profetas canalizados de 35 000 años. Quizá empezarán a hacer preguntas im­portantes sobre las instituciones económicas, sociales, políticas o religiosas. Quizá desafiarán las opiniones de los que están en el po­der. ¿Dónde estaremos entonces?

Ejemplos de que este tipo de pensamiento puede ser amenazante para ciertos sectores puede haber muchos, pero en esta entrada al blog me referiré a ciertos sectores de la comunidad de Yahoo Groups dedicados a la investigación del fenómeno OVNI y a personas que los dirigen. He sido invitado a varios de estos grupos, como lo he señalado en otras entradas, pero en este que me servirá ahora para relatar esta anécdota, me insistieron por tres veces. En la última accedí a ingresar.

Sin embargo, en esta comunidad las agresiones y las provocaciones están a la orden del día, en especial para quienes tenemos una forma diferente de percibir la realidad. Ya en otra entrada relaté el asunto de las supuestas evidencias extraterrestres, celosamente guardades (según la persona que refirió esta fuente) en las Wallops.

Soy consciente de que mis cuestionamientos sobre los dichos de algunos miembros de estas comunidades pueden ser irritantes, pero los que voy a narrar ahora provocaron tal ira en los dueños de este grupo que finalmente fui expulsado.

Una de las diferencias de opinión que
(adivino) causó mi salida fue la línea de respuestas a una pregunta que uno de los moderadores de esta lista planteó:
.
> Cuantos elementos tiene la tabla periódica actual?
Mi respuesta fue: Hay 118, aunque no todos se han descubierto aun, en particular algunos que están después del elemento 109. Recuerdo muy bien el elemento 104 porque en mis tiempos de estudiante preparatoriano se manejaba el nombre de Kurchatovio, supuestamente porque un científico ruso, Kurchatov, habría sido el primero en identificado. Ahora quedó Rutherfordio. El porqué no se ha dado nombre aún a los elementos por encima del 109 lo desconozco. Referencia: acá. O acá.

A ésto la persona que preguntó respondió lo siguiente:

ESTA ES LA PREGUNTA QUE RESPONDERIA MEJOR,aunque ya esta decubierto hasta el elemento 174 para informarlo ,pero Ud es un empleado de la ciencia nuclear segun nos dijo deberia saberlo sini sera un exceptico toda su vida y solo por no estudiarlo Referencias cualquier site web de fisica lo puede asesorar, el hombre esta muy avanzado hoy dia. (Los errores de redacción y de tecleo involuntario son de origen, N. de KC).

A esta insinuación de que no estoy actualizado, respondí que él debería dar la referencia en donde se establece que ya se sintetizó (o descubrió) los elementos desde el 118 hasta el 174.

Usted debe dar referencias serias del elemento 174. De otra manera, haberlo mencionado de esa forma tan autoritaria constituye una perogrullada de charlatanes... Si usted las tiene dígalas. Si no las tiene (...) etc. etc. etc..

Confieso que mi respuesta fue muy poco amistosa y hasta grosera. Pero se puede ver que la anterior intervención de este forista fue también grosera y provocadora, especialmente en la parte que dice: "
Lo que aquí quedo demostrado y evidenciado es la falta de contenido en sus respuestas, lo que lo lleva a un joven secundario o con estudios terciarios comenzados y abandonados, la sola mención según sus dichos.
"

Una vez más lo importante no es la serie de malos calificativos de una parte o de otra. Lo importante fue que el forista nunca remitió, compartió, refirió, o siquiera mencionó alguna fuente en la que se pudiese corroborar su aseveración. Y digo fuente ya sin el calificativo de "seria", pues si hubiese mencionado el trabajo de algún equipo de trabajo en síntesis de elementos pesados mediante martillazos, en las ignotas tierras del Timbuktú, al menos le hubiese tomado por una persona crédula. Al no haber mencionado siquiera una fuente, sólo pude catalogar su respuesta al nivel de "frases de mago de circo venido a menos".

Por supuesto, el contenido peligroso de mis palabras
no estaba en los calificativos sino en la postura de pedir las evidencias de la aseveración que resulta demasiado increíble para ser tomada en serio: "Ya se ha descubierto el elemento 174"

Continúa en la siguiente entrada.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

continua la sesión anterior (ver comentario a La ciencia como herramienta)
//
La histeria es un mecanismo psíquico de defensa y de resistencia de enorme energía, propio y característico de personas con una marcada neurosis narcisista.

//
No puede tolerar que los otros perciban una realidad distinta de la que él ve o intuye ni que actúen independientemente de su tutelaje.

La vanidad y la soberbia son componentes inseparables de su personalidad.

Picos de desmesurada irritabilidad lo lanzarán enfurecido a descalificar y repudiar a quienes osen disentir con sus ideas y planteos, expulsándolos de su particular universo como muertos a los que imagina suicidados como inevitable camino de expiación ante la falta y la culpa que implican el haberlo opugnado.

Se siente inseguro y vulnerable en contacto abierto con el mundo externo al que compulsivamente rehuye para permanecer refugiado en ese útero que le representa el bunker integrado por aquellos que siente como devotos incondicionales.

Su corte íntima será reducida e impenetrable. Solo así se sentirá seguro y protegido.

Y en sus arrebatos de máxima conflictividad narcisista le será inevitable evidenciar públicamente sus profundos temores y mecanismos defensivos detrás de camufladas manifestaciones de bravura lanzadas con la angustiosa intención de reforzar y superar la endeblez de su andamiaje psíquico valiéndose de desafiantes exclamaciones con las que pretenderá espantar y ocultar sus miedos y-en particular-combatir las muy escondidas y alucinantes figuras fantasmagóricas que le socavan con temores los frágiles cimientos de su narcisismo .

Pero al paso que -lenta pero indefectiblemente- la realidad va sedimentando la verdad, se va debilitando la inconsistente burbuja de poder donde vanamente pretende resguardar su mesiánico autoritarismo.

Sin posibilidad de descarga, la violencia de su herido narcisismo se retroinyecta en su psiquismo para generar un proceso de somatizaciones por el cual los conflictos mentales pasan a convertirse en trastornos orgánicos de inusual intensidad, piel y mucosas irritables, disminución de la capacidad inmunológica, gastritis, ulceraciones, etc., que terminarán por angustiarlo, desmoronarlo e incluso enfermarlo de gravedad
Únicamente en escasos momentos de fugaz lucidez su mecanismo defensivo puede impulsarlo a pensar en intentos de furtiva huída enmascarados como actos de renunciamiento, de desprendimiento y/o de grandeza, pero será la exigencia de su propia naturaleza narcisista la que le impedirá eludir su trágico destino terminando por caer, como Narciso, víctima de su propia disfunción.

Tu psicoanalista