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viernes, 5 de septiembre de 2008

¿Que es el escepticismo?


Algunas personas creen que el escepticismo es el rechazo a ideas nuevas, o peor, confunden "escéptico" con "cínico" y piensan que los escépticos somos un montón de cascarrabias enojones que nos negamos a aceptar cualquier aseveración que cuestione al status quo. Esto es un error. El escepticismo es un enfoque que toma a las afirmaciones como algo provisional. Es la aplicación de la razón a cualquier idea y a todas ellas - no se permiten las vacas sagradas. En otras palabras, el escepticismo es un método, no una postura ni una pose.

El escepticismo es también importante para el divulgador, como muestra este escrito, tomado de Skeptic, publicación trimestral de la Sociedad de Escépticos (www.skeptic.com), "dedicada a la investigación de las aseveraciones extraordinarias, ideas revolucionarias y la promoción de la ciencia y el pensamiento crítico".

Idealmente, los escépticos no comienzan una investigación cerrándose a la posibilidad de que un fenómeno pueda ser real o que una aseveración pueda ser verdadera. Cuando decimos que somos "escépticos", queremos decir que necesitamos ver pruebas convincentes antes de creer. Cuando oímos una aseveración insólita, decimos "qué bien; ahora demuéstralo".

El escepticismo tiene una larga tradición histórica que se remonta a la antigua Grecia, cuando Sócrates afirmó: "sólo sé que no sé nada". Pero esta posición pura es estéril e improductiva, y prácticamente nadie la mantiene. Si uno es escéptico respecto a todo, tendría que ser escéptico respecto a su propio escepticismo. Como la partícula subatómica que decae, el escepticismo puro se deshilvana y sale de la pantalla de visión de nuestra cámara de niebla intelectual.

El escepticismo moderno se encuentra encarnado en el método científico, que requiere la recolección de datos para formular explicaciones naturalistas y verificables de los fenómenos naturales. Una aseveración se convierte en un hecho cuando está confirmada a tal grado que es razonable aceptarlo temporalmente. Pero en ciencia todos los hechos son provisionales y están sujetos a impugnación, y por tanto el escepticismo es un método que conduce a conclusiones provisionales. Algunas pretensiones, como que se puede hallar agua usando una varita, la percepción extrasensorial y el creacionismo, se han sometido a prueba (y han fallado) con la suficiente frecuencia como para que podamos concluir provisionalmente que no son válidos. Otras, como la hipnosis, el origen del lenguaje y los agujeros negros, se han sometido a prueba pero los resultados no son concluyentes, así que debemos continuar formulando y probando hipótesis y teorías hasta que alcancemos una conclusión provisional.

La clave del escepticismo es aplicar continua y vigorosamente los métodos de la ciencia para navegar por las aguas traicioneras que median entre el escepticismo de "no saber nada" y la credulidad de "todo vale". Hace más de tres siglos el filósofo y escéptico francés René Descartes, luego de una de las depuraciones escépticas más completas en la historia del intelecto, concluyó que sabía una cosa con seguridad: cogito ergo sum -pienso, por tanto existo. Pero tal vez la evolución nos diseñó para funcionar al revés. Los humanos evolucionaron para ser animales que buscan patrones e infieren causas, moldeados por la naturaleza para encontrar relaciones significativas en el mundo. Quienes eran mejores para ello dejaron más progenie. Nosotros somos sus descendientes. En otras palabras, ser humano es pensar. Para parafrasear a Descartes: sum ergo cogito -existo, por tanto, pienso.

La Sociedad de Escépticos y la revista Skeptic investigan las afirmaciones hechas por científicos, historiadores y figuras controvertidas sobre una amplia variedad de teorías y conjeturas que incluyen (pero no se limitan a) evolución, creacionismo, cultos, religión, revisionismo del holocausto, afrocentrismo extremo, teorías de conspiraciones, experiencias cercanas a la muerte y de salida del cuerpo, criónica, vida después de la muerte, brujería y cacerías de brujas, histeria de masas, mitos urbanos, hipnosis y estados alterados de la conciencia, diferencias entre ciencia y seudociencia y entre historia y seudohistoria, magia y lo paranormal, uso y abuso de la teoría y la estadística, el papel del escepticismo, afirmaciones médicas y psiquiátricas, el campo de aplicación y limitaciones de la ciencia y la tecnología, cuestiones de género y raza en la ciencia, la sociedad y la historia; genio e inteligencia; influencias culturales en la ciencia e influencias científicas en la cultura; capacidades y limitaciones de la mente y el cuerpo humanos; fraude y falsificaciones científicas y académicas, y muchos otros asuntos.

En lo que se refiere a las afirmaciones, hipótesis, teorías e ideologías examinadas por la Sociedad de Escépticos, la organización adopta el punto de vista de Baruch Spinoza, el filósofo holandés del siglo XVII: "He hecho un esfuerzo incesante para no ridiculizar, no lamentarme, no escarnecer las acciones humanas, sino para entenderlas".

En lo referente a su procedimiento para examinar todas las afirmaciones, la Sociedad de Escépticos usa el método científico, desarrollado originalmente en los siglos XVI y XVII. Al tiempo que reconoce las limitaciones e influencias socioculturales de la ciencia, la sociedad adopta la filosofía de Albert Einstein: "Toda nuestra ciencia, comparada con la realidad, es primitiva e infantil -y sin embargo, es lo más valioso que tenemos".

El lector interesado puede encontrarse información sobre la Sociedad de Escépticos (Skeptics Society) o la revista Skeptic en la dirección de correo electrónico skepticmag@aol.com, o en la página web www.skeptic.com

Nota. Una entrada que aclara la famosa frase de Sócrates (nunca dicha así, por cierto) se publicó en este espacio hace unos meses. Su título "Escepticismo Socrático".

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*Reprinted with permission from the copyright holder the Skeptics Society and Skeptic magazine, www.skeptic.com


domingo, 17 de octubre de 2010

¿Qué fue de los rayos N?

Nada parece tan verdadero que no pueda parecer falso.


Michel Eyquem de Montaigne


Desde e-Skeptic
Por Terence Hines
Traducción: KC



A principios de 1903, la noticia del descubrimiento de un nuevo tipo de radiación en Francia se propagaba a través de la comunidad científica internacional. René Blondlot, uno de los físicos más famosos del mundo, había hecho el descubrimiento en la Universidad de Nancy. Llamó a la nueva radiación rayos N en honor de la universidad y la ciudad. El descubrimiento de una nueva forma de radiación no era ciertamente un hecho sin precedentes al inicio del siglo 20. Varios otros tipos de radiación habían sido reportados en la docena de años antes (incluyendo los rayos X). Pero nada sería más controvertido que los rayos N.


Se supone que los rayos N eran una forma de radiación exhibida por cualquier número de sustancias, con lasextrañas excepciones de la madera verde y la "anestesia" de metal (metal empapado en éter o cloroformo). En menos de un año de su anunciado "descubrimiento", fueron publicados no menos de 30 artículos que confirmaban la existencia de los nuevos rayos. Otros laboratorios, sin embargo, utilizando métodos más sofisticados, no pudieron replicar los resultados. El instrumento de medición de Blondlot fue un espectroscopio con un prisma recubierto de aluminio con un filamento en el interior. Los rayos N se refractaban por el prisma y se extiendían en un espectro. La única manera de ver los normalmente invisibles rayos N  era hacer que interactuaran con un filamento tratado (por ejemplo, recubierto de sulfuro de calcio). Moviendo el filamento a través de la brecha entre el prisma y la fuente de rayos ocasionaba que el filamento se iluminase y esto era lo que se informaba como una "detección" (ver la ilustración de abajo para otra forma de "detectar" rayos N).



Hacer clic en la imagen para agrandar


En 1903 la revista Nature envió al físico Robert W. Wood de la Johns Hopkins University, quien asistía a una conferencia científica en Gran Bretaña, a Nancy, Francia, para investigar. Durante una serie de experimentos, cuando las luces estaban apagadas, Wood en secreto quitó el prisma del espectroscopio, después de lo cual los rayos N fueron detectados, claramente un resultado imposible, ya que el prisma era supuestamente fundamental para la refracción de los rayos. En resumen, el pequeño experimento de Wood demostró que los rayos N no existían. El uso de Blondlot de una metodología puramente subjetiva, en oposición a un método objetivo, lo llevó a creer en la realidad de los nuevos rayos, como sucedió en varios otros laboratorios, sobre todo en Francia. (Es posible que haya habido algún sesgo nacionalista puesto que los alemanes habían descubierto los rayos X).


Wood era una persona extraordinaria, cuyas muy amplias áreas de interés incluían muchas de la física, así como las áreas no tradicionales tales como la investigación de medios espiritistas y el uso de la metodología científica en la detección de la delincuencia. Después de su visita al laboratorio de Blondlot, Wood informó de sus hallazgos en la edición 29 de septiembre 1904, de Nature, entonces, como lo es hoy, una de las principales publicaciones científicas del mundo. Esta carta, que se puede ver en e-Skeptic, es un clásico en la literatura escéptica. Después de su aparición en la revista Nature, se publicó rápidamente en francés en la Revue Scientifique (Vol. 2, 22 de octubre de 1904, pp 536-538) y en alemán en la Physikalische Zeitschrift (Vol. 1, 1904, pp 789 -791).


La carta parece haber tenido bastante efecto. Según M. Nye, cuya excelente historia del asunto de los rayos N se debe consultar para más detalles ("rayos N:. Un episodio en la Historia y Psicología de la ciencia" Estudios Históricos de las Ciencias Físicas, 1980, 125-156 ), "sólo un artículo se presentó a la Academia [Francesa] confirmando los rayos N" en los años siguientes. Por lo tanto, la carta de Wood señaló el comienzo del final del episodio de estos rayos. El debate se cocinó a fuego lento durante unos años más y Blondlot, quien se retiró en 1909, continuó su búsqueda de los rayos N, pero fue en vano.


Cabe señalar que en ninguna parte de la carta de Wood se especificó en qué laboratorio había realizado sus observaciones. Pero todo el mundo en el campo lo sabía.


Imagen de entrada: Robert Wood - justamente reconocido por sus descubrimientos fundamentales en la óptica física, y sus importantes contribuciones a la astronomía, supersónica, y biofísica.


(Reprinted with permission from the copyright holder the Skeptics Society and Skeptic magazine, www.skeptic.com)


jueves, 10 de junio de 2010

Los teléfonos celulares ¿causan cáncer?

La duda: escuela de la verdad.


Sir Francis Bacon


Desde eSkeptic
Por Bernard Leikind
Traducción: KC



La radiación de microondas de los teléfonos celulares no puede causar cáncer por ningún mecanismo, conocido o desconocido. Mi respuesta a la pregunta del título de este ensayo es ¡Olvídate de eso...! ¡De ninguna manera! ¡Cuando los cerdos vuelen! ¡Cuando sea el Papa! En resumen ¡No!


Este ensayo es un compañero al artículo del mismo título que aparece en la revista Skeptic vol. 15, no. 4. Aquí se presenta la versión corta de carácter no técnico, y se describe lo que todos los físicos saben que es verdad sobre lo que ocurre cuando el tejido humano o cualquier material absorbe radiación de microondas. Es este conocimiento el que me lleva a afirmar con tanta vehemencia que los teléfonos celulares no causan cáncer. También se tiene en cuenta dos importantes estudios epidemiológicos recientes de Europa que pusieron correctamente de manifiesto que no había relación entre los teléfonos celulares y el cáncer cerebral.


Un teléfono celular emite alrededor de 1 vatio de radiación electromagnética. Mucho de esta potencia se dirige a encontrar una torre de telefonía celular. Los tejidos de los usuarios absorberán una parte de esta radiación. Estos tejidos incluyen la mano de la persona que llama, el oído, el cuero cabelludo, el cráneo y el cerebro. Cuanto más se acerque un tejido a la antena del teléfono celular, más de la radiación se absorberá en el tejido. Por alguna razón, sin embargo, ninguno de esos temores rampantes sobre teléfonos celulares que causan cáncer están preocupados por el cáncer de piel en las manos, los dedos o las orejas.


La frecuencia de la radiación del teléfono celular típico es de alrededor de 2.5 GHz, dos mil quinientos millones de oscilaciones por segundo. La radiación viaja a la velocidad de la luz - 300,000 kilómetros por segundo - y dividiendo el uno entre el otro y corrigiendo por las unidades que utilizan para la velocidad, se demuestra que la longitud de onda de esta radiación es de unos 10 centímetros.


Mientras las ondas electromagnéticas pasan a través de los tejidos del cuerpo, los campos tratan de agitar las moléculas o partes de las moléculas que pueden. A estos campos les gusta tomar y agitar las moléculas de agua, y hay muchos disponibles. Los campos tomarán lo más que puedan, que pueden ser la totalidad o parte de muchas de las moléculas esenciales de la bioquímica, tales como el ADN en los genes, o las enzimas, las moléculas de combustible, moléculas de residuos, moléculas estructurales, y así sucesivamente.


Todas estas moléculas existen en el citoplasma, y están en estrecho contacto unas con otras. Las moléculas tiemblan, se tuercen o se agitan, transfiriendo energía entre sí. Durante el tiempo - menos de una milmillonésima de segundo - que tomaría a la radiación del teléfono celular sacudir una molécula o a parte de una molécula de un lado a otro, esa molécula sufrirá mil o diez mil colisiones con sus vecinos. Toda la energía que la molécula podría reunir desde el campo electromagnético se propaga rápidamente a través de todos sus vecinos.


En el camino próximo a estas moléculas está un capilar lleno de plasma de sangre y células sanguíneas. Esta sangre está a la temperatura corporal. Toda energía adicional de cualquier fuente que aparezca en las células cerca de los capilares se trasladará a la sangre un poco más fría, calentándola. La sangre que fluye se lleva la energía a través del cuerpo. La temperatura del cuerpo aumenta de manera imperceptible, y la energía extra eventualmente se transfiere de la piel al medio ambiente.


Cualquier persona que afirme que un mecanismo potencial por el que este flujo de energía, de menos de 1 vatio, podría causar cualquier tipo de cáncer, debe de saber que tiene que explicar demasiado. Un vatio es mucho más pequeño que muchos otros flujos de energía natural que nadie sospecharía que podrían causar cáncer. En mi artículo de la revista Skeptic, se muestra que la producción promedio de energía en mi cuerpo mientras me ocupo de mi vida es de unos 100 vatios. También muestran que mientras troto en la caminadora del gimnasio local durante media hora, produzco entre 1,100 y 1,200 vatios. Esta energía, producida en los músculos de mis piernas, viaja por todo el cuerpo incluyendo el cerebro, y me hacen sudar mucho. La temperatura de mi cuerpo no cambia mucho. Nadie cree que mi frecuentes sesiones de trote causan cáncer. Si el teléfono celular con menos de 1 vatio es causa de cánceres, entonces ¿por qué no funciona mi sesión de ejercicio de más de 1,000 vatios para causar cáncer?


En el último año aparecieron los resultados de dos estudios epidemiológicos importantes en la literatura científica, y con bombo y platillo en los medios. Para decirlo con claridad, en estos dos estudios diferentes no se encontraron evidencias que relacionen los teléfonos celulares y el cáncer cerebral. Los investigadores podrían haber dicho simplemente, "Hicimos estos extensos y cuidadosamente diseñados estudios, y los teléfonos celulares no tienen nada que ver con el cáncer de cerebro."


En el importante estudio danés, los investigadores reunieron datos de toda la población de Dinamarca, Suecia, Noruega y Finlandia. Estos países han proporcionado durante mucho tiempo razonable atención médica para todos sus afortunados residentes. Por lo tanto, los investigadores tuvieron acceso a los registros a fondo. Los cánceres cerebrales son raros, así que se debe buscar a través de grandes poblaciones para encontrar suficientes casos para extraer conclusiones. El plan de este estudio era comparar las tendencias en la incidencia de cánceres cerebrales a partir de la década de 1980 hasta mediados de la década de 1990 cuando el uso del teléfono celular era inexistente o poco frecuente, con la incidencia en la primera década del siglo 21, cuando el uso del celular es de amplia propagación. Ellos no vieron efecto alguno. Ninguno. Cero. Nada.


Estos investigadores piensan que los teléfonos celulares deben causar cáncer en el cerebro de alguna manera hasta cierto punto. Por lo tanto, afirmaron que tal vez su estudio no fue lo suficientemente grande, tal vez su estudio no cubrió el tiempo suficiente, o tal vez la población de la gran muestra diluyó el efecto en subgrupos susceptibles. Se admitió de mala gana que era posible que su estudio no mostrase ningún efecto porque los teléfonos celulares no causan cáncer.


El otro estudio, conocido como el estudio Interphone, es un estudio de casos controlados. Buscando en las poblaciones de 13 países europeos los investigadores encontraron 6,000 pacientes con cáncer cerebral. Después, los investigadores buscaron más de 6,000 personas para formar un grupo control. A continuación, los epidemiólogos buscaron sus datos para ver si podían detectar evidencias de que el uso de celulares podría aumentar el riesgo de cáncer cerebral. "Los resultados realmente no nos permiten concluir que existe algún riesgo asociado con el uso de teléfonos móviles, pero ... también es prematuro decir que no hay riesgos asociados con ellos", dijo el director de la IARC, Christopher Wild, a Reuters. También dijo:


Los datos del estudio del IARC mostraron que, en general, los usuarios de telefonía móvil de hecho tenían un menor riesgo de cáncer cerebral que las personas que nunca había usado uno, pero los 21 científicos ... dijeron este hallazgo sugiere un problema con el método, o con información equivocada de los que tomaron parte.


Otros resultados mostraron que un elevado tiempo acumulado en llamadas puede elevar ligeramente el riesgo, pero de nuevo el hallazgo no era fiable.


"No podemos concluir que no hay ningún efecto", dijo Elisabeth Cardis, del Centro de Investigación en Epidemiología Ambiental en Barcelona, España, quien dirigió el estudio.


"Hay indicios de un posible aumento. No estamos seguros de que es correcto. Podría ser debido al sesgo, pero las indicaciones son lo suficientemente fuertes ... para estar preocupados. "


¿Por qué estos investigadores no están anunciando el brillante descubrimiento de que los teléfonos celulares protegen contra el cáncer de cerebro? ¿Por qué piensan que la preocupación está justificada? Confían en que no hay forma posible de que los teléfonos celulares reduzcan el riesgo de cáncer de cerebro, pero sospechan que los físicos pueden estar equivocados de que no existe ningún mecanismo.


Los físicos hemos resuelto el problema de la radiación de microondas y su absorción. Sabemos exactamente lo que ocurre con la radiación, y en esto no hay una zona difusa que no entendemos. En cambio, los epidemiólogos están equivocados al afirmar que los físicos no saben de un mecanismo por el cual la radiación podría causar cáncer.


Los epidemiólogos explican su gran descubrimiento de que los teléfonos celulares protegen contra el cáncer y sospechan que pueden causar cáncer cerebral porque creen que lo primero no tiene ningún mecanismo y el segundo puede tener un mecanismo desconocido. Sostengo firmemente que no existe un mecanismo posible, conocido o desconocido, por el cual la radiación del teléfono celular podría causar cáncer. Sin embargo, los epidemiólogos están equivocados al afirmar que no hay manera de que los teléfonos celulares podrían reducir el riesgo de cáncer cerebral.


Esta es mi propuesta. Cuando nuestro cerebro absorbe la energía de los teléfonos celulares, hay un pequeño aumento de la temperatura. Cuando nuestro cuerpo desea energizar sus sistemas de defensa y desconcertar a los chicos malos, el sistema inmunitario aumenta la temperatura. Si el problema es local, el sistema inmunitario innato produce la inflamación. Si el problema es general, el sistema inmunitario innato produce fiebre. Evidentemente, un ligero, pero perceptible aumento de la temperatura es beneficioso para nosotros.





El físico Bernard Leikind se comió un foco para una generación anterior de lectores de Skeptic - Vol. 3 Nº 3, 1995. Apagó el interruptor, desenroscó la bombilla, la rompió con un martillo, y sólo se comió el vidrio. Se aconseja encarecidamente que los lectores no se coman sus teléfonos celulares, incluso si los han apagado, estrellado, y cancelado sus contratos.


(Reprinted with permission from the copyright holder the Skeptics Society and Skeptic magazine, www.skeptic.com)

miércoles, 25 de junio de 2008

Escepticismo Socrático

Desde eSkeptic

por Priscilla Sakezles
Traducción y comentario final: KC*


Con frecuencia se afirma que Sócrates dijo: "Lo único que sé es que no sé nada." Por ejemplo, la revista Skeptic hace esta afirmación en su artículo de auto-definición en la portada de la revista, "¿Qué es un escéptico?". Utiliza esta cita para justificar una larga tradición histórica para el escepticismo, pero luego castiga a Sócrates por hacer esta afirmación, diciendo: "esta posición pura es estéril e improductiva y usada por casi nadie. Si usted es escéptico acerca de todo, usted tendría que ser escéptico de su propio escepticismo". Éste es una cita errónea que me obliga a corregir el registro para los lectores de la revista Skeptic.

La fuente de esta cita errónea es el diálogo de Platón la Apología, y hay cinco diferentes afirmaciones socráticas que pueden superficialmente aparentar justificarla. Voy a repasar las partes pertinentes de la Apología, revisando estas afirmaciones para demostrar que no son equivalentes a, ni implican, la infame cita.

La Apología es el registro de Platón sobre el juicio a Sócrates por los cargos de impiedad y corrupción de la juventud de Atenas. En esta obra oímos la historia de Querefón pedir al Oráculo de Delfos en el templo de Apolo, "¿Hay alguien más sabio que Sócrates?" La sacerdotisa responde que no hay nadie. Así, Apolo mismo proclama, "nadie es más sabio que Sócrates". Sócrates no puede creer que esto es literalmente cierto, porque, dice, "Sé muy bien que no soy sabio, incluso en el más pequeño grado" (21b4-5 ). El Oráculo de Delfos tiene fama de hablar mediante enigmas que requieren interpretación, por lo que Sócrates se propone descubrir lo que el oráculo realmente quiere decir.

Tratando de encontrar a alguien más sabio que él mismo, Sócrates se dirige a aquellas personas con fama de sabios, cuestionando sobre su área de especialización. Un General militar, por ejemplo, debe saber "lo que es valor" (el tema de Los Cobardes). Un fanático religioso enjuiciando a su padre por impío sin duda debe saber "qué es la piedad" (el tema de Eutrifro). Lo que Sócrates descubre, una y otra vez, es que cada hombre no es en realidad sabio, aunque muchas personas piensan - sobre todo él mismo - que lo es. Bajo un contrainterrogatorio Socrático cada hombre falla al definir el concepto sobre el que él afirma saber mucho. Sócrates espera demostrar que cada hombre es ignorante, cómo es él realmente.

Este proceso repetido de la humillación pública de conocidos ciudadanos hace a Sócrates muy impopular y es lo que en última instancia resulta en su juicio y ejecución, al menos en la narración de Platón. Sócrates dice que lamenta este efecto, pero él piensa que el mensaje del oráculo debe entenderse como un mandato divino para exponer la ignorancia de sus conciudadanos. Está por lo tanto moralmente obligado a dedicar su vida a esta noble, aunque molesta, causa. Él está convencido de que Apolo le ha mandado pasar su vida en busca de sabiduría, examinando tanto a sí mismo como a otros. De hecho, él afirma ser un "regalo del dios" para el pueblo ateniense, que actúa como un "mosquito" que molesta a la grande y bien alimentada, pero lenta yegua que es Atenas (30de).

La conclusión final de Sócrates después de años de dicho examen es la siguiente: "Yo soy más sabio que este hombre: ninguno de nosotros sabe nada de lo que realmente merece la pena conocer, pero él piensa que él tiene conocimiento, cuando no lo tiene, mientras que yo, que no tengo conocimientos, no pienso que los tengo. Parece que, en todo caso, soy un poco más sabio que él en este punto: no pienso que sé lo que yo no sé "(21d7).

Sócrates no está afirmando que todo conocimiento es imposible. Por ejemplo, su examen de los artesanos muestra que ellos saben muchas cosas relacionadas con sus competencias que él no conoce, por lo que en cierto sentido son más sabios que él. Él dice de su propio conocimiento artesanal: "porque yo sabía muy bien que no poseía los conocimientos de los que valiese la pena hablar" (22c9-d1). Sin embargo, teniendo estos conocimientos especializados o habilidades hace que los artesanos piensen que son también sabios en "asuntos de mayor importancia." Sócrates demuestra que no lo son. Una vez más, decide que él es mejor en su actual condición, con la posesión ni de su sabiduría ni de su ignorancia.

Sócrates interpreta en última instancia que el sentido del oráculo es que la sabiduría humana vale poco o nada. El oráculo simplemente usa a Sócrates como un ejemplo, "como si le dijese a los hombres, 'entre vosotros el más sabio será, como Sócrates, aquél que sabe que su sabiduría realmente no vale la pena para nada ' "(23b3-4). Así que Apolo está en lo cierto después de todo: nadie es más sabio que Sócrates porque sólo Sócrates admite su propia ignorancia.

Sócrates, por supuesto, es declarado culpable y condenado a muerte. Pero él no tiene miedo de la muerte, porque el miedo a la muerte es pensar uno mismo sabio sin serlo realmente, "eso es pensar que sabemos lo que no lo sabemos" (29a6). Sócrates no sabe lo que ocurrirá cuando él muera, aunque él sugiere dos alternativas (40c-41c). Él puede dejar de existir y así perder la conciencia, que sería como un largo sueño sin sueños. O su alma podría trasladarse a otro lugar, donde podría pasar la eternidad realizando exámenes cruzados a otros muertos. Cualquier opción iría bien con Sócrates, quien no sabe cual es la correcta, por lo que no tiene miedo.

Hemos visto cinco citas socráticas que puede parecer que significan o implican "Lo único que sé es que no sé nada." Estas son las siguientes:


  • (S1) Sé muy bien que no soy sabio, incluso en el más pequeño grado (21b4-5).
  • (S2) no pienso que sé lo que yo no sé (21d7).
  • (S3) sabía muy bien que no poseía los conocimientos de los que valiese la pena hablar (22c9-d1).
  • (S4) entre vosotros el más sabio será, como Sócrates, aquél que sabe que su sabiduría realmente no vale la pena para nada (23b3-4).
  • (S5) que temer la muerte es pensar que sabemos lo que no lo sabemos (29a6).

¿Cualquiera de estas declaraciones es realmente equivalente a "Todo lo que sé es que no sé nada"? No. (S1) dice que Sócrates sabe algo bien: que él no es sabio. (S2) no hace ninguna afirmación positiva de conocimientos, sino más bien dice todo lo contrario: él no piensa que él sabe todo lo que él realmente no sabe. Carece de las falsas pretensiones al conocimiento de sus interlocutores. (S3) puede acercarse a decir "yo sé que nada sé" si se elimina de su contexto y universalizarse. Pero dentro de su contexto, es obviamente limitado a decir que Sócrates sabe que él no tiene el conocimiento de los artesanos, de sus habilidades especiales (por ejemplo, no sabe cómo construir una casa). (S4) hace una afirmación positiva sobre el conocimiento: la persona más sabia sabe que su sabiduría es inútil. (S5) dice que el miedo a la muerte es suponer que uno realmente sabe algo que uno en realidad no sabe. Sócrates no teme la muerte, precisamente porque él no sufre de este engaño epistemológico.

"Lo único que sé es que no sé nada" no es una expresión de escepticismo, sino de dogmatismo. Afirma que, de hecho, tengo el conocimiento positivo de una y sólo una verdad: que no tengo conocimiento de ninguna verdad. Esto es, evidentemente, contradictorio en sí mismo, y es un error a menudo falsamente atribuido a Sócrates. Lo que dice Sócrates es que él no cree o afirma que él sabe algo que en realidad no sabe realmente. Él tiene la "sabiduría humana" (20d) de reconocer su propia ignorancia, a diferencia de sus muchos desafortunados interlocutores. Esta es la actitud de un honesto y sincero escéptico: no proclamar que el conocimiento es imposible, sino que simplemente es humilde sobre su propia y continúa búsqueda, siempre críticamente examinando cualquier afirmación de conocimiento.

Sócrates nunca dice que no sabe nada en absoluto, y desde luego no dice que él sabe que no sabe nada. Más bien, él dice que ni él ni nadie "sabe todo lo que realmente merece la pena conocerse" (21d). El conocimiento significativo que Sócrates tiene por objeto, pero nunca se encuentra, es la verdadera definición de conceptos éticos como la valentía, la piedad, la moderación y la justicia. Como resultado (al menos en lo que podemos interpretar del desarrollo de Platón), no puede encontrarlos porque él está buscando en el lugar equivocado - las verdaderas respuestas se encuentran en el reino de "formas" que su alumno Platón descubre. Y con ese descubrimiento, el tono filosófico de los diálogos de Platón cambian de escépticos a dogmáticos.

Debemos concluir que la atribución de esta famosa cita de Sócrates es un error. Él es escéptico en cierto sentido, pero él no es el tipo de escéptico dogmático y contradictorio como a menudo se le considera.

Para volver a la
auto-definición de la revista Skeptic, el escepticismo es "la aplicación de la razón a cualquiera y a todas las ideas… se trata de un método, no una posición". Es el método socrático, siempre vigilante para denunciar falsas pretensiones al conocimiento, ya sea sobre el significado real de la piedad o la virtud, la naturaleza o la existencia de Dios, fantasmas, u OVNI's. Se le debe dar a Sócrates el crédito que merece como pionero de esta forma de escepticismo.

Ilustración: La muerte de Sócrates, por
Jacques-Louis David
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Comentario.

A veces resulta difícil convencer a los crédulos de que un escéptico no "niega" las cosas sobre las que discute o participa. Y eso apunta tanto a quienes afirman en forma vehemente la existencia de cosas tan variadas como dios, OVNI's, astronautas prehistóricos, tratamientos milagrosos por reiki, fantasmas, extraterrestres haciendo diabluras, etc., como a quienes afirman en forma dogmática, por ejemplo, que dios no existe.

Recién participé en un debate en el que una forista afirmaba: "
yo te lo estoy asegurando! DIOS NO EXISTE!!!! no puede existir algo que no hay!!!". Y lo afirmaba como respuesta a mi pregunta sobre la evidencia que soportaba su afirmación de que dios no existe.

Como no mostró evidencia alguna de su dicho, finalmente se salió por la tangente preguntando "¿Tú tienes evidencias de que dios existe?", a lo que respondí:

En esto de la existencia o no existencia de dios, NO tengo ninguna.
Por ello te pregunto y repito.
¿Tienes evidencia de la NO existencia de dios? Me gustaría hacerme con ella.

Pero ya no respondió. Lo curioso del caso es que en esta ocasión me costó
trabajo convencer a la forista de que yo NO afirmaba la existencia de dios. Simplemente preguntaba por el sustento de la dogmática y circular afirmación: dios no existe porque no hay dios.

Recomiendo la consulta de esta liga sobre la Apología de Platón:
http://www.monografias.com/trabajos33/apologia-de-socrates/apologia-de-socrates.shtml
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*Reprinted with permission from the copyright holder the Skeptics Society and Skeptic magazine, www.skeptic.com

jueves, 25 de octubre de 2012

Paul Kurtz y la Virtud de escepticismo

La ciencia es la estética de la inteligencia.
Gastón Bachelard
Desde Skeptic Magazine
Por Michael Shermer 
Traducción: KC


El escepticismo se remonta a los antiguos griegos, capturado en famosa frase de Sócrates acerca de que lo único que sabe es que él no sabe nada. El escepticismo como el nihilismo, sin embargo, no nos lleva a ninguna parte y, por suerte, casi nadie lo acepta. La palabra "escéptico", de hecho, viene del griegos skeptikos, que significa "pensativo", bastante lejos de modernas concepciones erróneas de la palabra en el sentido de "cínico" o "nihilista". Según el Diccionario Inglés de Oxford, "escéptico" también ha sido utilizado para referirse a "investigador", "reflexivo", y, con variaciones en el griego antiguo, "vigilante" o "blanco para apuntar." ¡Qué glorioso significado de lo que hacemos! Estamos atentos, reflexivos y preguntando, y de cierta manera somos los centinelas que vigilan contra las malas ideas, defensores del consumidor del buen pensamiento que, a través de las directrices de la ciencia, establecen una blanco para apuntar. Paul Kurtz, quien murió esta semana a la edad de 86 años, fue uno de los fundadores del movimiento escéptico moderno, y él encarnaba el principio del escepticismo como indagación reflexiva. Verdaderamente era un vigilante que proporcionaba un blanco al que nosotros, los escépticos podemos todos apuntar.

Desde la época de los griegos, el escepticismo (en sus diversas encarnaciones) ha evolucionado junto con otras epistemologías y sus activistas sociales acompañantes. La Ilustración, en cierto nivel, fue un movimiento escéptico con un siglo de duración, ya que no había creencias o instituciones que no estuvieran bajo el escrutinio crítico de pensadores como Voltaire, Diderot, Rousseau, Locke, Jefferson, y muchos otros. Immanuel Kant en Alemania, y David Hume en Escocia eran escépticos de los escépticos en una era de escepticismo, y su influencia se ha mantenido invicta hasta el día de hoy (al menos en la filosofía académica y el escepticismo). Más cerca a nuestros tiempos, Charles Darwin y Thomas Huxley eran escépticos por excelencia, no sólo por la revolución que iniciaron y llevaron a (respectivamente) contra el dogma del creacionismo, sino también por su postura en contra del movimiento de espiritismo floreciente que se extendía por todo Estados Unidos, Inglaterra y el continente europeo. Aunque Darwin permanecía en silencio acerca de su escepticismo espiritual y trabajó entre bastidores, Huxley criticó públicamente contra el movimiento, lamentando en uno de los grandes de una sola línea en la historia del escepticismo: "Es mejor vivir un barrendero a morir y ser obligado a hablar a través de un "medium" contratado como un conejillo de indias en una sesión de espiritismo". En el siglo XX Bertrand Russell y Harry Houdini se destacan como representantes de los pensadores y hacedores escépticos (respectivamente) de la primera mitad, y el escepticismo en la segunda mitad del siglo fue marcado por el libro Modas y Falacias en nombre de la ciencia de Martin Gardner, que significó el lanzamiento de lo que pensamos hoy en día como "el movimiento de los escépticos", que tan valientemente Kurtz organizó y dirigió.

Ha habido un cierto debate (y muchas sutilezas) acerca de quién obtiene qué cantidad de crédito por ser el fundador del movimiento escéptico moderno a través de la organización Comité para la Investigación Científica de las Afirmaciones de lo Paranormal (CSICOP) y su revista Skeptical Inquirer (gran parte de esta historia se ha esbozado en las páginas de mi propia revista Skeptic, en las entrevistas con las grandes figuras del movimiento escéptico). Este no es el lugar para presentar una historia definitiva del movimiento, pero por lo que he recogido de fuentes de primera y segunda mano, es que escritor científico Martin Gardner, el mago James Randi, el psicólogo Ray Hyman, y el filósofo Paul Kurtz desempeñaron los papeles principales en la fundación y la planificación de la organización y el movimiento posterior.

Hay poca o ninguna posibilidad de que podamos convencer a los verdaderos creyentes de los errores de su pensamiento. Nuestro propósito es llegar a ese enorme terreno intermedio entre el gran núcleo de los escépticos duros y los creyentes dogmáticos, o sea gente como yo que pensaba que podría haber algo de cierto con estas afirmaciones, pero nunca había oído una contra explicación simple bien contada.

Independientemente de quién podría ser considerado como el "padre" del movimiento escéptico moderno, todos con quienes he hablado (incluyendo los otros fundadores) están de acuerdo en que fue Paul Kurtz más que cualquier otra persona quien realmente lo hizo posible. Todos los movimientos sociales exitosos tienen a alguien que tiene la capacidad de organización y la inteligencia social para hacer las cosas. Paul Kurtz fue ese hombre. Cuando fundó la organización que puso en marcha el movimiento escéptico moderno, yo era un estudiante graduado en psicología experimental. Por esta época (mediados de 1970) Uri Geller entró en mi pantalla de radar. Recuerdo que Psychology Today y otras revistas populares publicaron historias sobre él que brillaban intensamente, y los informes estaban a flote afirmando que los psicólogos experimentales habían probado que el psíquico israelí era genuino. Mi asesor, un psicólogo del comportamiento Skinneriano, estrictamente reduccionista, llamado Doug Navarick, no creía una sola palabra sobre él, pero pensé que podría haber algo en ello, especialmente a la luz de toda la otra investigación interesante que se estaba llevando a cabo sobre los estados alterados de conciencia, la hipnosis, los sueños, la privación sensorial, la comunicación con delfines, y similares. Tomé un curso de antropología con Marlene Dobkin de Ríos, cuya investigación se centraba en los chamanes de América del Sur y el uso de plantas alucinógenas. Todo parecía enteramente plausible para mí y, al estar personalmente interesado en el tema (la ouija siempre me dejó alucinado), me di cuenta que esto se estaba convirtiendo rápidamente en un sub-campo legítimo para la investigación psicológica. Después de todo, Thelma Moss tenía un laboratorio de investigación dedicado al estudio de lo paranormal, y fue en UCLA nada menos, uno de los programas de psicología más respetados del país.

Con el apoyo y el aliento de Kurtz, Martin Gardner, Hyman Ray, y especialmente James "The Amazing" Randi entraron en la esfera pública a través de publicaciones populares y técnicas para desacreditar esas tonterías, y Randi apareció en televisión para revelar cómo los psíquicos realmente hacen sus trucos. Fue, de hecho, en The Tonight Show de Johnny Carson donde Randi demostró cómo levitar mesas, curvear cucharas y realizar cirugías psíquicas. Randi no me convenció para que me conviertiera en un escéptico en toda regla durante esa noche, pero me hizo pensar que si algunos de estos psíquicos eran falsos, tal vez todos ellos lo eran (y si no falsos, al menos autoengañados). Aquí reside una importante lección.

Hay poca o ninguna posibilidad de que podamos convencer a los verdaderos creyentes de los errores de su pensamiento. Nuestro propósito es llegar a ese enorme terreno intermedio entre el gran núcleo de los escépticos duros y los creyentes dogmáticos, o sea gente como yo que pensaba que podría haber algo de cierto con estas afirmaciones, pero nunca había oído una contra explicación simple bien contada. Hay muchas razones por las que la gente cree cosas raras, pero sin duda una de los más penetrantes es simplemente que la mayoría de la gente nunca ha escuchado una buena explicación para las cosas raras que escuchan y leen. A falta de una buena explicación, aceptan la mala explicación que se suele ser ofrecida. Esto por sí solo justifica todo el esfuerzo realizado por los escépticos hacia la causa de la ciencia y el pensamiento crítico. Eso hace la diferencia.

Durante 20 años he estado a la cabeza de la Skeptics Society y la revista Skeptic, y como tal, por mucho que admirae a Randi, a Gardner, y las otras figuras públicas del escepticismo, he llegado a respetar más que nunca lo que Paul Kurtz ha hecho por nuestro movimiento. Puede que no sea un escritor tan prolífico y famoso como Martin Gardner, o tan público, visible y activista como James Randi, pero en términos del día a día de una rutina de mantener a flote un movimiento a través de los constantes maltratos y agresiones que provienen de fuentes variadas, son pocos los que se pueden comparar con Paul Kurtz. Así que cierro este breve recuerdo con varios extractos de lo que todavía se considera su mejor obra, La Tentación Trascendental, que debería ser de lectura obligatoria para todos los graduados de un curso sobre Escepticismo 101.

La tentación, dice Kurtz, "se esconde en lo profundo del seno humano. Está siempre presente, los seres humanos son tentados por el señuelo de las realidades trascendentales, subvirtiendo el poder de su inteligencia crítica, permitiéndoles aceptar sistemas míticos, no probados y sin fundamento". Específicamente, Kurtz sostiene que los mitos, las religiones, y las reivindicaciones de los fenómenos paranormales son señuelos tentándonos más allá del pensamiento racional, crítico y científico, por la sencilla razón de que toca algo en nosotros que es sagrado e importante: la vida y la inmortalidad. "Este impulso es tan fuerte que ha inspirado a las grandes religiones y movimientos paranormales del pasado y del presente y ha aguijoneado por demás a hombres y mujeres sensibles para tragarse patentemente falsos mitos y repetirlos constantemente como artículos de fe". ¿Qué impulsa esta tentación? La respuesta de Kurtz es perspicaz y elegante a la vez:

Vamos a reflexionar sobre la condición humana: todos nuestros planes fallarán en el largo plazo, si no es que en el corto plazo. Las casas que hemos construido y amueblado con amor, los amores que hemos disfrutado, las carreras que hemos desarrollado, todo desaparecerá con el tiempo. Los monumentos que hemos erigido en memoria de nuestras aspiraciones y logros, si somos afortunados, pueden durar unos pocos cientos de años, quizá un milenio o dos, o tres como las ruinas austeras y espléndida de Roma y Grecia, Egipto y Judea, que han sido recuperadas y apreciadas por las civilizaciones posteriores. Pero todas las obras de los seres humanos desaparecen y se olvidan en poco tiempo. En el futuro inmediato la ropa hermosa que nos adorna, incluso eventualmente nuestros amados hijos y nietos, y todas nuestras posesiones se disiparán. Muchos de nuestros poemas y libros, los cuadros y las estatuas serán olvidados, enterrados en algún estante de la biblioteca o en un museo, leído o visto por algunos estudiosos del futuro curiosos sobre el pasado, y, finalmente, comido por los gusanos y moho, o tal vez consumido por el fuego. Incluso las cosas que apreciamos mucho, la inteligencia y el amor humanos, los valores democráticos, la búsqueda de la verdad, con el tiempo se sustituirán por valores e instituciones desconocidos. Eso si la especie humana sobrevive, y esto aún es incierto. Si tuviéramos que elaborar un manual pesimista, fácilmente podría llenarse a rebosar con anotaciones de falsas esperanzas y sueños perdidos, un catálogo de sufrimiento y dolor humanos, de conflictos ignominiosos, de traición y derrota a lo largo de los siglos.

Aunque Kurtz suena pesimista, en realidad es un realista, y a veces incluso un optimista:

Si tuviera que hacer un inventario de la suma de las cosas buenas de la vida humana, ese inventario sería muy superior a las banalidades del mal. Yo superaría al pesimista por la catalogación de risas y alegría, por la devoción y la simpatía, por el descubrimiento y la creatividad, por la excelencia y grandeza. Las marcas hechas en el mundo por todas las buenas personas y por la raza humana en general son impresionantes. ¡Qué bueno ha sido todo! Los pesimistas apuntan hacia Calígula, Atila, César Borgia, Beria, o Himmler con horror y asco; pero me gustaría contra argumentar con Aristóteles, Pericles, Leonardo da Vinci, Einstein, Beethoven, Mark Twain, Margaret Sanger, y Madame Curie. El pesimista apunta a la duplicidad y la crueldad en el mundo; yo estoy impresionado por la solidaridad, la honestidad y la bondad que se manifiestan en el mundo. El pesimista nos recuerda la ignorancia y la estupidez; yo recuerdo el crecimiento continuo del conocimiento humano y la comprensión. El pesimista hace hincapié en los fracasos y derrotas; yo en los éxitos y victorias en toda su gloria.

El punto más importante que Kurtz hace en La Tentación Trascendental viene hacia el final de su discusión sobre el significado y los objetivos del escepticismo. Es una advertencia que todos debemos grabar en la mente, un pasaje que se debe leerse una vez al año:

El escéptico no está apasionadamente decidido a convencer a la humanidad de su punto de vista y sin duda no está interesado en imponerla a los demás, a pesar de que puede estar profundamente preocupado por el aumento del nivel de la educación y la investigación crítica en la sociedad. Sin embargo, si hay alguna lección que aprender de la historia, es que debemos ser escépticos de todos los puntos de vista, incluyendo las de los escépticos. Nadie es infalible, y nadie puede reclamar el monopolio de la verdad y la virtud. Sería contradictorio que el escepticismo buscara traducirse en una nueva fe. Uno tiene que ver con cautela las promesas de cualquier nuevo sacerdote secular que pudiera surgir prometiendo un nuevo mundo valiente, sólo si seguimos su camino a la claridad y la verdad. Tal vez lo mejor que podemos esperar es templar al intemperante y domar la tentación perversa que se esconde en su interior.

Que en paz descanses Paul Kurtz. Todos tenemos una gran deuda de gratitud contigo por hacer del mundo un lugar mejor. Serás extrañado.

*Reprinted with permission from the copyright holder the Skeptics Society and Skeptic magazine, www.skeptic.com



Comentario por K.C.

Me he animado a traducir este artículo debido a que quizás pocos conozcan la obra de Paul Kurtz. Es además muy gratificante poder leer a Shermer explicando sus primeras experiencias como escéptico redomado. Sin más que decir sólo me resta recomendar la lectura de "La Tentación Trascendental".


jueves, 28 de julio de 2011

Modelos de la Realidad. Parte 1.5: Realismo dependiente de las creencias

La fe puede ser sucintamente definida como una creencia ilógica en que lo improbable sucederá.


Henry-Louis Mencken



Esta media parte de la entrada original se coloca entre la anterior del mismo tema y la que vendrá (la Parte 2) debido a dos sucesos. Uno es la masacre de Oslo y el otro es la publicación de este breve ensayo de Michael Shermer publicado en Scientific American, replicado en Skeptic y traducido aquí para la fiel audiencia. Así que sin más ni más, aquí el ensayo titulado "El cerebro creyente" (The Believing Brain).


¿Por qué la ciencia es la única manera de salir de la trampa del realismo dependiente de las creencias?


¿El presidente Barack Obama nació en Hawaii? Encuentro esta pregunta tan absurda, por no hablar de posiblemente racista en su motivación, que cuando me enfrento a los "birthers" que creen lo contrario, me parece todavía difícil centrarme aún en sus argumentos acerca de la diferencia entre un certificado de nacimiento y un certificado de de nacidos vivos (ver discusión y origen de esta controversia en Wikipedia, nota de KC). La razón es porque una vez que se formó una opinión sobre el tema, se convirtió en una creencia, objeto de una serie de sesgos cognitivos para asegurar su verosimilitud. ¿Estoy siendo irracional? Es posible. De hecho, así es como la mayoría de los sistemas de creencias funcionana para la mayoría de nosotros la mayor parte del tiempo.


Formamos nuestras creencias para una variedad de razones subjetivas, emocionales y psicológicos en el contexto de los entornos creados por la familia, amigos, compañeros de trabajo, la cultura y la sociedad en general. Después de la formación de nuestras creencias, a continuación, defendemos, justificamos y racionalizamos con una serie de razonamientos intelectuales, argumentos convincentes y explicaciones racionales. Las creencias son lo primero, las explicaciones de las creencias son después. En mi nuevo libro El Cerebro Creeyente (Holt, 2011), llamo a este proceso, en la cual nuestras percepciones acerca de la realidad dependen de las creencias que tenemos sobre él, realismo dependiente de las creencias. La realidad existe independientemente de la mente humana, pero nuestra comprensión de ella depende de las creencias que tenemos en un momento dado.


Elaboré un patrón del realismo dependiente de las creencias frente al realismo en función del modelo, presentado por los físicos Stephen Hawking y Leonard Mlodinow en su libro El Gran Diseño (Bantam Books, 2011). En el libro ellos argumentan que porque no hay un modelo adecuado para explicar la realidad, "no se puede decir que uno es más real que el otro." Cuando estos modelos se acoplan a las teorías, forman visiones completas del mundo.


Una vez que formamos creencias y compromisos con ellas, las mantenemos y reforzamos a través de una serie de poderosos sesgos cognitivos que distorsionan nuestras percepciones para adaptarlas a los conceptos de creencias. Entre ellos se encuentran:


SESGO DE ANCLAJE: confiar demasiado en el anclaje de una referencia o pieza de información para tomar decisiones.


SESGO DE AUTORIDAD: valorar las opiniones de una autoridad, sobre todo en la evaluación de algo de lo que que sabemos muy poco.


SESGO DE CREENCIA: evaluar la fuerza de un argumento basado en la credibilidad de su conclusión.


SESGO DE CONFIRMACIÓN: buscar y encontrar evidencias confirmantes en apoyo de las creencias ya existentes e ignorando o reinterpretando evidencias refutatorias.


En la parte superior de todos estos sesgos, está el sesgo de grupo, en el que damos más valor a las creencias de aquellos a los que percibimos como los miembros de nuestro grupo, y menos en las creencias de los miembros de grupos diferentes. Este es el resultado de nuestro cerebro tribal evolucionado que nos lleva no sólo a otro juicio de valor sobre tales creencias, sino también para demonizar y despedir como sin sentido o mal, o ambas cosas.


El realismo que depende de las creencias es impulsado aún más por un meta sesgo llamado sesgo de punto ciego, o la tendencia a reconocer el poder de los sesgos cognitivos de otras personas, pero cerrar los ojos a su influencia en nuestras propias creencias. Incluso los científicos no son inmunes a este sesgo, y están sujetos al sesgo del experimentador, las expectativas, o la tendencia de los observadores de observar, seleccionar y publicar los datos que van de acuerdo con sus expectativas para el resultado de un experimento y no hacer caso, descartar o no creer los datos que no lo están.


Esta dependencia de las creencias y su multitud de sesgos psicológicos es por lo que, en la ciencia, hemos incorporado la maquinaria de la auto-corrección. Controles estrictos de doble ciego son necesarios, en los que ni los sujetos ni los experimentadores conocen las condiciones durante la recolección de datos. La colaboración con los colegas es vital. Los resultados son examinados en conferencias y revistas. La investigación se replica en otros laboratorios. Evidenacias refutatorias e interpretaciones contradictorias de los datos se incluyen en el análisis. Si no buscas datos y argumentos en contra de tu teoría, alguien más lo hará, por lo general con gran alegría y en un foro público. Por esta razón, el escepticismo es una condición sine qua non de la ciencia, la única salida que tenemos para la trampa del realismo dependiente de las creencias, creada por nuestro cerebro creyente.


Reprinted with permission from the copyright holder the Skeptics Society and Skeptic magazine, www.skeptic.com

viernes, 6 de noviembre de 2015

Percepción decepcionante

Ningún crítico es más capaz que yo de percibir claramente la desproporción que existe entre los problemas y la solución que les aporto. 


Sigmund Freud


Desde Scientific American y Skeptic

Por: Michael Shermer
Traducción: KC



¿Percibimos la realidad tal como es?

Uno de los problemas más profundos de la epistemología es cómo conocer la naturaleza de la realidad. A través de los milenios los filósofos han ofrecido muchas teorías, desde el solipsismo (se sabe que sólo la mente de uno mismo existe) a la teoría de que la selección natural esculpió nuestros sentidos para darnos un modelo preciso o verdídico del mundo. Ahora una nueva teoría del científico cognitivo Donald Hoffman, de la Universidad de California en Irvine, está atrayendo la atención. (Busca en Google y en TED sus trabajos académicos y hallará más de 1.4 millones de visitas.) Basada en la psicología evolutiva, se le llama la Teoría de interfaz de la Percepción (ITP por sus siglas en inglés) y sostiene que las percepciones actúan como una interfaz de usuario específico de la especie, que dirige el comportamiento hacia la supervivencia y reproducción, mas no hacia la verdad.

La analogía de la computadora de Hoffman es que el espacio físico es como el escritorio y que los objetos en el espacio son como los iconos del escritorio, que son producidos por la interfaz gráfica de usuario (GUI). Nuestros sentidos, dice, forman una interfaz de usuario biológica (una pegajosa GUI) entre nuestro cerebro y el resto del mundo, la transduciendo los estímulos físicos, como los fotones de luz, en impulsos neuronales procesadas por la corteza visual como cosas en el medio ambiente. Las GUIs son útiles porque no necesitas saber lo que está ni dentro de los ordenadores ni dentro del cerebro. Usted sólo tiene que saber cómo interactuar con la interfaz lo suficientemente bien como para llevar a cabo su tarea. Lo importante es la función adaptativa y no la percepción verídica.

El holotipo de Hoffman es como el escarabajo-joya australiano Julodimorpha bakewelli. Las hembras de esta especie son grandes, brillantes, de color marrón y con hoyuelos. Así, también, son las botellas de cerveza (ver imagen de entrada), y los machos las montan hasta que mueren por el calor, el hambre o las hormigas. La especie estaba al borde de la extinción debido a que sus sentidos y el cerebro han sido diseñados por la selección natural para no percibir la realidad (que es una botella de cerveza ¡idiota!) sino para aparearse con cualquier cosa grande, marrón, brillante, y con hoyuelos.

Para probar su teoría, Hoffman corrió miles de simulaciones de evolución por ordenador en las que los organismos digitales cuyos sistemas de percepción estaban sintonizados exclusivamente hacia la verdad se vieron opacados por aquellos sintonizados con el único objetivo de la adaptación. Debido a que la selección natural sólo depende de la adaptación esperada, la evolución formó nuestros sistemas sensoriales hacia un comportamiento más orientado ahacia la adaptación, y no hacia la representación veraz.

La ITP es digna de consideración y pruebas serias, pero tengo mis dudas. En primer lugar, ¿cómo podría una percepción más exacta de la realidad no ser adaptativa? La respuesta de Hoffman es que la evolución nos dio una interfaz para ocultar la realidad subyacente, ya que, por ejemplo, usted no necesita saber cómo las neuronas crean imágenes de serpientes; sólo tiene que saltar fuera del camino ante la presencia de la imagen de la serpiente. Pero, ¿cómo es que la imagen llega a parecerse a una serpiente en primer lugar? Por la selección natural. ¿Y por qué algunas serpientes no venenosas evolucionan para imitar especies venenosas? Debido a que los depredadores evitar serpientes venenosas reales. El mimetismo funciona sólo si hay una realidad objetiva a imitar.

Hoffman ha afirmado que "una roca es un icono de la interfaz, no es un constituyente de la realidad objetiva." Pero una roca verdadera acoplada a una punta de flecha y arrojada hacia una comida de cuatro patas funciona incluso si usted no sabe de física o de cálculo ¿No es esa percepción verídica con significado adaptativo?

En cuanto a los escarabajos-joya, las botellas de cerveza son lo que los etólogos llaman estímulos supernormales, que imitan objetos a los que los organismos evolucionados responden y obtienen una respuesta más fuerte al hacerlo, como por ejemplo (para algunas personas) implantes mamarios de silicona en las mujeres y físico culturismo con testosterona artificial en los hombres. Los estímulos supernormales operan sólo porque la evolución nos ha diseñado para responder a estímulos normales, que deben ser retratados con precisión por nuestros sentidos y enviados a trabajar en nuestro cerebro.

Hoffman dice que la percepción es específica de la especie y que debemos tomar en serio a los depredadores, pero no literalmente. Sí, el icono de un delfín confundido con "tiburón" sin duda se ve diferente a un ser humano, pero en realidad hay tiburones, y realmente tienen poderosas colas en un extremo y una boca llena de dientes en el otro, y eso es cierto sin importar cómo funciona tu sistema sensorial.


Además, las simulaciones por ordenador son útiles para modelar cómo la evolución pudo haber sucedido, pero una prueba real de ITP sería determinar si la mayoría de las interfaces sensoriales biológicas crean iconos que se asemejan a la realidad o la distorsionan. Estoy apostando a la realidad. Los datos lo dirán.


Por último, ¿por qué presentar este problema como una elección entre la adaptación y la verdad? Las adaptaciones dependen en gran parte de un modelo relativamente exacto de la realidad. El hecho de que la ciencia progrese hacia, por ejemplo, la erradicación de las enfermedades y el aterrizaje de naves espaciales en Marte debe significar que nuestras percepciones de la realidad están creciendo cada vez más hacia la verdad, aunque sea con una minúscula "v".






(Reprinted with permission from the copyright holder the Skeptics Society and Skeptic magazine, www.skeptic.com)

miércoles, 18 de junio de 2008

Experiencias de proximidad a la muerte y la literatura médica

illustration

ilustración por Pat Linse, co-editor y director de arte de Skeptic magazine

Desde eSkeptic

Por Mark Crislip
Traducción: KC


Miracle Max: Mira, hay una gran diferencia entre los casi muertos y los totalmente muertos. Ahora, los casi muertos: están aun con vida. Los totalmente muertos, bueno, con los totalmente muertos, por lo general hay sólo una cosa que puedes hacer.
Inigo: ¿Qué es?
Miracle Max: Esculca en su ropa y busca el cambio suelto.

- La princesa prometida


En un reciente número de Skeptic (Vol. 13, N º 4), en el debate entre Michael Shermer y Deepak Chopra sobre la vida después de la muerte, ambos autores se refieren a un artículo publicado en la prestigiosa revista médica Británica Lancet sobre Experiencias Cercanas a la Muerte (NDEs por sus siglas en inglés), en la que de 344 pacientes cardíacos resucitados de la muerte clínica, el 12 por ciento informó experiencias cercanas a la muerte, donde tenían experiencia de escape fuera del cuerpo y vieron una luz al final de un túnel. Lommel, P.V., R.V. Wees, V. Meyers, I. Elfferich. 2001. "Experiencia cercana a la muerte en los supervivientes de paro cardiaco: Un estudio prospectivo en los Países Bajos." Lancet. Vol 358 N º 9298: 2039.

El autor ha leído el artículo desde la perspectiva de un médico practicante que pasa todo su tiempo en un hospital de cuidados intensivos y ha participado en muchos paros cardiorrespiratorios a lo largo de los años. La pregunta sobre la NDE en este estudio gira en torno a si estaban muertos o casi muertos. En el artículo los autores definen muerte clínica "como un período de inconsciencia provocada por la insuficiencia de suministro de sangre al cerebro debido a la falta de circulación sanguínea, la respiración, o ambas cosas. Si, dada la situación en que la resucitación cardio pulmonar (CPR por sus siglas en inglés) no se inicia en el intervalo entre 5 y 10 min, se provoca un daño irreparable para el cerebro y el paciente morirá. "

Todos los pacientes en este estudio tuvieron CPR, la mayoría dentro de los 10 minutos de su paro cardiaco, por lo que todos tuvieron suministro de sangre a su cerebro. Ese es el beneficio de la CPR. Los autores escriben: "Si los factores puramente fisiológicos como consecuencia de la anoxia cerebral provocaron NDE, la mayoría de nuestros pacientes deben haber tenido esta experiencia." Sin embargo, la CPR bien aplicada no conduce a la anoxia cerebral. La mayoría de los pacientes en este estudio no tuvo una NDE porque habían recibido CPR, por lo que había sangre y oxígeno entregado al cerebro, y por lo tanto no podría haber mediado una NDE por anoxia.

Así que la verdadera pregunta es si los pacientes que tivieron anoxia cerebral han tenido una NDE, y no hay manera de determinar la respuesta en este documento. La CPR por sí misma no es causa de anoxia cerebral. Sufrir un paro cardíaco y tener atención con rapidez no significa que no haya suficiente sangre y oxígeno para suministrar al cerebro. La CPR tiene eficacia variable, dependiendo tanto del paciente como de la experiencia del proveedor. La mayoría de nosotros que han tenido que participar en este tipo de protocolos de atención de urgencia sabemos, por ejemplo, de la horrible sensación de agrietamiento de todas las costillas acuando se inicia la CPR a una anciana frágil y sabiendo que el protocolo, probablemente, no va a ser eficaz.

Como resultado de la variación en la CPR, el tiempo que tarda el cerebro para convertirse en anóxico es variable. Y es sorprendente la forma en que las personas pueden tolerar poco de oxígeno sin disfunciones en su cognición, aunque puede que no desees que ellos piloteen el 747 en el que viajas. La gente todo el tiempo llega al hospital con la cantidad de oxígeno en la sangre reducida en un 30, 40, e incluso el 50 por ciento, y, sin embargo, todavía puede caminar y hablar.

La cuestión es que durante una resucitación de paro cardiaco la capacidad del cerebro para obtener el oxígeno puede ser muy variable, y si la CPR se realiza efectivamente el cerebro recibe suficiente oxígeno para no resultar dañado. Por las definiciones presentadas en el documento Lancet, nadie experientó muerte clínica. Ningún médico jamás declararía muerto a un paciente en medio de un código 99, mucho menos por muerte cerebral. Teniendo tu corazón detenido durante 2 a 10 minutos y siendo pronto recsucitado no te hace "clínicamente muerto". Eso sólo significa que tu corazón no está latiendo y quuizá perdiste la conciencia. Declarar a alguien muerto si su corazón no late no es una buena definición.

¿Y con respecto a la muerte cerebral? Aquí hay muchos criterios: el paciente no debe presentar ninguna evidencia clínica de función cerebral mediante examen físico, incluyendo la no respuesta al dolor y una variedad de reflejos nerviosos que no funcionan: nervio craneal, respuesta pupilar (pupila fija), reflejo oculocefálico (mirada constante), corneal reflex (falta de parpadeo como reflejo a la estimulación), y sin respiración espontánea. Tienen que estar fuera de todas las drogas que imitan la muerte cerebral por varios días y no tener tener condiciones metabólicas que imiten la muerte. Es importante distinguir entre la muerte cerebral y los estados que imitan la muerte cerebral y la mayoría de los pacientes recibieron o bien un benzo (droga parecida al valium) y / o un narcótico. Una línea plana en un electroencefalograma (EEG por sus siglas en inglés), dos al menos con diferencia de 24 horas, es otro criterio. En otras palabras, declarar muerte cerebral es un largo y detallado procedimiento, como debería ser. Esto se convertirá en un importante momento.

Michael Shermer, al menos, cita el artículo acerca de que los pacientes estaban "clínicamente muertos" usando las propias definiciones erróneas de los autores. Pero, como hemos visto, su definición de estar clínicamente muerto es un artificio utilizado por el documento pero no con relevancia clínica o fisiológica. Deepak Chopra declara "cuando no había actividad medible en el cerebro, cuando se encontraban de hecho en un estado de muerte cerebral", y, sin embargo, en ninguna parte del artículo Lancet hacen mención los autores si, además de estar inconscientes, se evaluó su función neurológica y se determinó el diagnóstico clínico de muerte cerebral.

En la discusión del documento los autores afirman: "También, en paro cardíaco el EEG por lo general se muestra plano en la mayoría de los casos dentro de unos 10 segundos de aparición de síncope [pérdida de conciencia]". Ellos hacen referencia a un artúculo del Annals of Internal Medicine ("Electrocerebral accompaniments of Syncope Associated with Malignant Ventricular Arrhythmia’s" 1988 Jun; 108 (6) :791-6), así como otro en la revista Anestesiología ("Los cambios Electroencefalográficos Durante Breve Paro Cardíaco en Seres Humanos". 1990; 73:821 -- 25), donde pusieron monitores de EEG en los pacientes que tenían desfibriladores implantados. Uno de los efectos secundarios de tener un desfibrilador implantado es que tu corazón se detiene a menudo por un período de tiempo, o tiene un ritmo cardíaco inducido llamado taquicardia ventricular, que suele ser fatal, pero puede, en un pequeño grado, producir perfusión en el cerebro.

Esto no es cierto. Leí los artículos de nueva cuenta. Lo que mostraron fue lentitud, atenuación, y otros cambios, pero sólo una minoría de los pacientes tenía una línea plana, y que ha durado más de 10 segundos. Lo curioso es que incluso un poco de flujo de sangre en algunos pacientes fue suficiente para mantener un EEG normal. Citando al artículo de Annals of Internal Medicine, "Los cambios electroencefalográficos fueron variables. La desaceleración en el fondo fue generalmente seguida por pérdida relativa de la actividad electrocerebral". Hay una gran diferencia entre esto y decir que todos tenían líneas planas en 10 segundos.

¿Cuánto tiempo se tarda en tener línea plana? Si hay cero de perfusión, los expertos en el hospital del autor hospital dicen que se acerca más a 20 segundos. Eso es sin perfusión. Y los expertos en EEG dicen que la sensibilidad de un EEG para la función cerebral se parece más a una cámara de un megapíxel que una de 5 megapíxeles. El cerebro probablemente no comienza a morir hasta que transcurren varios minutos. En el Estado del autor, un EEG se considera tan insensible que no debe ser incluido como parte de los criterios para determinar si alguien sufre muerte cerebral, aunque tenemos de todos modos que una línea plana del EEG es sólo parte de la mezcla.

Por lo tanto hay una línea plana en un EEG que se produce en forma aguda cuando el cerebro no está recibiendo oxígeno, y hay la línea plana que se produce cuando el cerebro está muerto, y un EEG no puede distinguir entre ellos. Sólo la persona en la cama puede hacer eso. Así que cuando los autores del artículo de la revista Lancet escribieron, "en paro cardíaco el EEG se transforma por lo general en línea plana, en la mayoría de los casos, dentro de unos 10 segundos de aparición de síncope," esto no es apoyado por la literatura a la que ellos hacen referencia.

El análisis del Sr. Chopra, basado en que los pacientes que experimentan NDE tienen líneas horizontales y muerte cerebral, padece de los mismos problemas que el de los autores del artículo la revista Lancet. Simplemente no es apoyado por los datos de la literatura que citan. Ambos Chopra y Shermer citan el artículo correctamente en cuanto a número de NDE, aunque depende de cómo se define un NDE, por lo tanto, decir el 12 por ciento (Shermer) o el 18 por ciento (Chopra) de los pacientes presentaban una NDE es correcta, dependiendo de la cantidad de criterios que se incluyan en la definición de un NDE. Además, los autores del artículo de la revista Lancet sospechan de un sesgo de selección en su estudio y ofrecen una "verdadera" tasa de 10 por ciento para NDE, o sólo el 5 por ciento de los pacientes si se basan en el número de resuscitaciones, mientras más CPRs conducen a más NDEs. También admiten en el debate que su definición amplia de NDEs hace su porcentaje más alto porque es más incluyente. Todo está en cómo se define NDE.

Una última advertencia curiosa aparece en el artículo de la revista Lancet: "Los investigadores informan de que, a los 2 años de seguimiento, cuatro de los 37 pacientes en contacto que sirvieron como controles (es decir, las personas que inicialmente no había informado de un NDE) informaron de que habían tenido uno. A pesar de que estos pacientes representan menos del 1% del total de la muestra, representan más del 10% de los 37 pacientes entrevistados con el fin de actuar como controles. Si esta submuestra es representativa para todos, esto implica que alrededor de 30 pacientes de la muestra de 282 que inicialmente negaron haber tenido NDE, si hubieran sobrevivido por otros 2 años, alegarían haber tenido uno". Algunos de los NDEs fueron, al parecer, recuerdos implantados".

En el debate también se exageran mucho las conclusiones que pueden extraerse de sus datos. "No hemos mostrado que factores psicológicos, neurofisiológicaos o fisiológicos causaron estas experiencias después del paro cardíaco". Por supuesto que no, ya que el estudio no tenía datos fiables en cuanto a la causalidad de la NDE.

Esto es seguido por "NDE empuja los límites de las ideas de la medicina acerca de la gama de la conciencia humana y la relación mente-cerebro". No se puede llegar a esta conclusión a partir de los datos en este artículo. Tras la lectura atenta el autor piensa que la única cosa que este documento está calificado para determinar es una descripción de quien puede tener NDEs y cuales pacientes informar. En cuanto a la etiología de NDEs, y mucho menos de las relaciones cerebro-mente, no se puede decir nada. El alcance de los autores se salió de su alcance.

No estoy diciendo que las NDEs no sucedan, y ciertamente no voy a estar en desacuerdo con la idea de que estar casi muerto transforma a la gente. Es probablemente la razón por la que auténticas NDEs tienen un efecto mayor en las personas que las NDEs inducidad en el laboratorio. El conocimiento de que eres verdaderamente mortal altera la vida. Sobrevivientes de cáncer pueden tener la misma experiencia sin la epifanía del paro cardíaco.

El diablo está en los detalles. Como ocurre a menudo, cuando vuelvas atrás y leas el documento original y sus referencias, lo que el periódico dice y lo que el documento pretendió decir, a menudo resultan ser dos cosas muy diferentes.

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