martes, 22 de enero de 2008

Escepticismo e Historia


Los escépticos tratamos de obtener conocimiento a través del análisis de evidencias. Pero como cualquier persona en esta roca, tenemos intereses profesionales diversos. Mi inclinación profesional es hacia la física y la ingeniería, aunque recientemente he incursionado en los ámbitos administrativos.

Claro que me interesan, por otras razones, las culturas prehispánicas de América. Pero ahí sólo puedo transmitir lo que otros han hecho y mis conclusiones basadas en ello.

Ahora bien, se habla de orígenes de los pueblos. ¿Cómo puede analizarse esos orígenes desde el punto de vista escéptico?.

Por mala fortuna de los arqueólogos, el registro fósil (o registro "ruinoso" como mejor podría describirse), es siempre incompleto. Muchas de las teorías que explican los orígenes de tal o cual civilización requieren de evidencias para comprobar su validez. Muchas explicaciones pueden ser emitidas, pero el soporte evidencial es lo que les puede dar más o menos validez.

No obstante lo anterior, puedo decir con más entusiasmo (y bases, por supuesto) lo que hasta hoy se sabe de los orígenes de la cultura Azteca.

Durante mucho tiempo se tomó como cierta la leyenda que decía que los Aztecas (provenientes de una provincia norteña conocida como Aztlán), llegaron al valle que hoy ocupa la Ciudad de México. Se dice que en su largo peregrinar esperaban la señal que les diría donde detenerse y ahi fundar su nación. Los hechos nos dicen que se establecieron en plena zona lacustre y pantanosa, localizada entre tres ciudades estado (Azcapotzalco, Texcoco y Tlacopan). La supuesta señal era que encontrarían a un águila, parada en un nopal, devorando a una serpiente de cascabel; en ese sitio fundarían su imperio.

Esto estuvo bien para los Mexicanos modernos, al grado que elegimos una representación gráfica de esa leyenda como escudo nacional. Pero la evidencia nos dice otra cosa: En una zona lacustre es difícil encontrar una víbora como la descrita en la leyenda (de cascabel), que más bien es normal encontrarla en zonas áridas.

Las águilas normalmente habitan las zonas montañosas, sería difícil que rondasen las zonas bajas. Pero lo más interesante de esta duda es precisamente el registro "ruinoso". Todas las referencias a esa leyenda como "origen" del pueblo Mexica (nuevo nombre de los mismos Aztecas), provienen de épocas posteriores a la conquista de los españoles.

Se han encontrado un sinnúmero de evidencias, que datan de épocas anteriores al dominio gachupín, que muestran a deidades de los originales Aztecas y los más renovados Mexicas, muchos registros de transacciones comerciales, de guerras, de costumbres... pero NADA aun sobre la traga serpientes águila del nopal. NADA aun. TODAS las evidencias de la mencionada leyenda son posteriores a la conquista.

¿Qué puede significar? Si en realidad era tan importante esa leyenda para los Mexicas ¿por qué no dejaron evidencia previa a la llegada de los conquistadores de esa tan interesante historia?

Una hipótesis elaborada hace más de 25 años por el famoso arqueólogo Matos, establece que esa leyenda bien pudo ser una invención de los dominados mexicanos, en lugar de ser una historia confiable sobre su origen.

Mientras no aparezca una referencia a la bien alimentada águila, que date de épocas anteriores a la conquista, la duda estará ahí.

Otra hipótesis dice que los Aztecas se establecieron en ese punto porque ya estaban cansados de vagar por territorios hostiles, que encontraron agua (los territorios del norte son más bien áridos), que de seguir hacia el sur se encontrarían con pueblos aún más hostiles y mejor alimentados (Tlacopan) así como altas cadenas montañosas, y que quizás hubo la amenaza de que de seguir vagando, los tres pueblos circunvecinos los aniquilarían.

¿Qué evidencias soportan esta hipótesis? La misma geografía del valle de México, la necesaria y novedosa invención de la chinampa (que aun en nuestros días podemos ver en los alrededores del famoso lago de Xochimilco), y las propias costumbres del pueblo Azteca (rituales sanguinarios, y sacrificios humanos).

El tiempo dará la respuesta, pero la duda razonable debe persistir.

Ahora bien, con relación a los testigos de ciertas "historias", es muy fácil pensar y hasta afirmar que los escépticos los "calificamos". Si se revisan mis escritos se podrá comprobar que lo que califico, critico y hasta pongo en duda son sus testimonios y las evidencias mostradas.

Nadie me ha dado esa autoridad, pero no es necesario tenerla, además de que es lo menos que podemos hacer para no creer en cualquier cosa que se dice. No dudar, no calificar las posibles falacias, no tener un pensamiento crítico puede hacer que se llegue a creer en casi cualquier cosa.

Y yo pregunto ¿crees todo lo que te dice, por ejemplo, un vendedor de autos usados? ¿Crees que el fumar Marlboro te vuelve en automático un vaquero fuerte, rudo y machista? ¿Crees que los EE. UU. hicieron la guerra en Irak para mantener la "paz mundial"? Tu respuesta puede ser negativa en una o en varias de estas preguntas, pero en realidad hay gente que respondería afirmativamente en las tres, y esa gente es la que es objeto de abusos, de vejaciones y es la que se puede manipular con mayor facilidad para beneficio de los poderosos.

A esa gente habría que enseñarle que el escepticismo no es sólo la descalificación de testimonios o falsas evidencias; también es una gran herramienta contra la ignorancia y la manipulación de los poderosos.

1 comentario:

Anónimo dijo...

HOLA KEITH, SOLO QUIERO FELICITARTE, POR ESTE ESPACIO, QUE SIN DUDA TIENE EL TOQUE TUYO, QUE OBVIAMENTE ES LA SABIDURIA, GRACIAS POR COMPARTIRLO CON NOSOTROS FELICIDADES DESDE UN LUGAR ENTRE EL CERO Y EL UNO ;) BYE CON CARIÑO MAYRA S

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